Sin aliento CINE EN EL ESPEJO, por Jacobo Penzo

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Sin aliento 1Sinopsis. Michel Poiccard (Jean-Paul Belmondo) es un ex figurante de cine admirador de Bogart. Tras robar un automóvil en Marsella para ir a París, mata fortuitamente a un policía. Sin remordimiento alguno por lo que acaba de hacer, prosigue el viaje. En París, tras robar dinero a una amiga, busca a Patricia (Jean Seberg), una joven burguesa americana, que aspira a ser escritora y vende The New York Herald Tribune por los Campos Elíseos; sueña también con matricularse en la Sorbona y escribir algún día en ese periódico. En Europa la joven cree haber hallado la libertad que no conoció en América. Lo que Michel Poiccard ignora es que la policía lo está buscando por la muerte del policía y que la muchacha será, al final, quién lo delatará.

Comentario de Jacobo Penzo. Este film de 1960, obra con la que inicia su carrera de director Jean-Luc Godard, es la primera película completamente autorreferencial de la historia del cine. Cuando habían transcurrido 65 años de la invención del cinematógrafo, Godard es el primer caso de un director que, después de ser crítico, se dedica a hacer un cine referido al cine mismo. Asume una  perspectiva muy semejante a la que habían adoptado décadas atrás los grandes creadores que subvirtieron la literatura mundial abriendo así las puertas a la modernidad.

Hay gente que lo detesta, piensan que es un molesto y pedante intelectual, creador de películas aburridas que torturan al pobre espectador, tan necesitado de entretenimiento y evasión ante las tribulaciones cotidianas. Pero como aquel que dice, si Godard no existiera habría que inventarlo. Además, es el único que ha creado un particular espacio, ciertamente escasamente habitado. Un pequeño país intelectual equivalente al territorio que ocupa en el mundo real, digamos, el principado de Andorra. Pero no por ser un país minúsculo se le niega el derecho a existir. Es más, en la necesaria pluralidad del mundo yo llegaría a afirmar que es muy necesario que ese lugar exista.

Porque quién si no Godard ha redimido al mundo de la marejada indetenible de tanto barato cine de evasión, quién con sus limitados recursos ha hablado frente a los ilimitados poderes del blockbuster. Quién se atreve a decir algo a elevar una débil voz, una voz ahora cascada y cansada (se puede ver y sobre todo oír su mensaje enviado a Gilles Jacob, director del Festival de Cannes en:https://www.youtube.com/watch?v=_v3IgoQxPnA),  la voz del último de los rebeldes.

Y ahora sí, hablemos de Sin Aliento (Á bout de souffle, Francia, 1960). Pero qué podríamos agregar a un film completamente desnudo y vulnerable como un recién nacido. Se le ven las costuras por todos lados, es más se ufana de ellas, el cordón umbilical que lo ata todavía a su madre nutricia, la cinematografía norteamericana, aún es visible en aquello que imita y a lo que rinde tributo. Sus padres putativos son los grandes del cine de los Estados Unidos, el gran John Ford, el inmortal Howard  Hawks, el rebelde Nick Ray y ese viejo sabio Sam Fuller. Pero en su desmaña y torpeza, en su buscada improvisación se cuelan los hallazgos innovadores, esos diálogos largos como nunca antes, esa muerte del policía punteada por trozos de cola negra (milagros del montaje) y esa cámara que no para de moverse. El cine, gracias a esa magia que siempre lo ha acompañado —la magia que nutrirá a quienes esperan en el futuro: Won Kar-wai, David Lynch, Jim Jarmusch y tantos y tantos—, el cine decíamos, se salva así de la extinción. Y lo ha salvado, sí, el tipo ese, con barba de tres días, que se ha leído todos los libros, sí, el de los lentes oscuros y el tabaco en la boca, sí, él solo: Jean-Luc, el último mohicano. Quién, con una gracia que es solo suya, hasta nos regala una excusa: “Yo estaba tratando de volver a filmar Scarface (Howard Hawks, EE.UU., 1932) y me salió Alicia en el País de las Maravillas” Y qué le vamos a hacer.

SIN ALIENTO (À bout de souffle), Francia, 1960, 89 minutos. Director: Jean-Luc Godard. Guión: Jean-Luc Godard, sobre argumento de François Truffaut. Música: Martial Solal. Fotografía: Raoul Coutard. Reparto: Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger, Henri-Jacques Huet, Roger Hanin, Jean-Pierre Melville, Jean-Louis Richard, Claude Mansard, Jean-Luc Godard. Productoras: Impéria Films y Société Nouvelle de Cinema. Premios Oso de Plata para el mejor director en el Festival de Berlín de 1960.

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