El gobierno de los gobernadores / ¡UN SECUESTRO POLÍTICO!, por Karin van Groningen

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Esas condiciones las reconoce también la Constitución Nacional de Venezuela en sus principios fundacionales.

En democracia es la única forma en que los ciudadanos de muchas latitudes aceptan ser gobernados. Los de EUA y los de la Unión Europea, su cuna original… Para lograrla exigen escoger a sus gobernantes en condiciones que garanticen su libre e igualitaria participación ¡Libertad e igualdad, el legado de Francia! No aceptan otras condiciones.

Esas condiciones las reconoce también la Constitución Nacional de Venezuela en sus principios fundacionales. ¡Y más adelante las secuestra! Secuestra la libertad y la igualdad de los venezolanos, vaya secuestro. Y con ella a la democracia. Los vulnerados son, entre otros, los electores de los gobernadores, alcaldes y demás cargos públicos de los estados y municipios. Un poder ajeno determina esas elecciones y sus condiciones. El poder nacional imponiéndose tiránicamente. Los autores materiales del secuestro son aquellos que actúan a través del Consejo Nacional Electoral. Profundo sometimiento político. ¿Una tradición política autóctona que se cuela en el texto constitucional?

Legítimo luce que el poder nacional —en representación de los ciudadanos de la república— deba organizar, dirigir, administrar, vigilar y anular las elecciones de los cargos públicos nacionales. Que deba vigilar el financiamiento de las organizaciones participantes y sancionar sus desviaciones. Ya no tan legítimo luce que tenga el poder para intervenir en la elección de sus candidatos. En su constitución, en su funcionamiento y en su promoción publicitaria. Y hasta en la determinación de sus nombres, colores y símbolos.

Poder que se ha hecho extensivo hasta los sindicatos, los gremios profesionales o cualquier organización civil que se constituya en el país. Y, por supuesto, también hasta los estados y municipios. Entidades que no les es permitido tener ni tan siquiera los ingresos necesarios para llevar adelante sus propias elecciones. Los estados en particular, tienen unos ingresos propios muy reducidos. Solo cuentan con aquellos derivados de la venta de timbres fiscales, de la administración de las tierras baldías y de la administración de salinas y ostrales, cuando las hubiere. No les es permitido administrar, ni tan siquiera, sus registros civiles y de electores. Profundo sometimiento político.

Un secuestro de los derechos políticos ciudadanos. Un secuestro de la democracia. ¡Inaceptable!, dirían los ciudadanos de aquellos países donde los logros democráticos se defienden a capa y espada. Y es que los estadounidenses eligen a sus autoridades estadales y municipales e incluso a aquellos que los representan ante las cámaras legislativas de la nación, en fechas divergentes y mediante el uso de normas, tecnologías y sistemas que los diferencian de una entidad a otra. Especialmente para el registro y el conteo de votos. ¡Y cada estado tiene la máxima autoridad sobre sus elecciones!

Y fueron unas simples asociaciones de vecinos las organizaciones que participaron en las elecciones municipales de Torrelodones, perteneciente a la Comunidad de Madrid. Y en su gobierno pusieron orden y transparencia en las cuentas. Alcanzaron un superávit de 2,9 millones que usaron en sus hospitales y escuelas. Hasta devolvieron el automóvil del alcalde anterior, que presupuestaba 2.500 km mensuales (El Mundo, sábado 17/08/2013). Y si nos fijamos bien, es ese secuestro constitucional de los derechos políticos lo que lleva al poder nacional a convocar a elecciones de los cargos públicos estadales y municipales.

Profundo sometimiento político que niega los principios constitucionales en los que se asienta. Y muchos partidos políticos desean participar. Para acumular fuerza, dicen. Lo que no está claro es quién la acumula. No, el asunto no es poder votar. Es lograr que los ciudadanos puedan elegir con libertad e igualdad a las autoridades que los van a gobernar. Rescatar los derechos políticos del venezolano es el primer paso para hacer realidad a la república democrática que se enuncia en sus principios constitucionales. Rescatar los derechos políticos del venezolano es el primer paso para darle validez al voto. Lo contario es una tiranía ¿Usted qué opina?

@KarinvanGroning, @vangroningenk, kavege@gmail.com

 

 

 

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