Halston: / VIVIR EL PRESENTE COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA, por Mariam Krasner

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McGregor se funde en el personaje con su entonación, la gestual y el porte.

“Nos dan un nombre, solo uno. Es lo único que tenemos mientras estamos vivos. Y lo único que dejamos cuando morimos. No valoré el mío lo suficiente”.

Roy Halston

Halston es la nueva bioserie que Netflix estrenó en días pasados. En cinco capítulos nos muestra el Halston humano, comenzando en 1938 cuando el niño Roy confeccionaba sombreros para su madre, y luego vemos a un Halston y su recorrido desde los años sesenta hasta los ochenta. Con sus inseguridades que fueron su sombra toda su vida. El recuerdo permanente de un hogar marcado por la violencia, la fuerte presencia del padre, la vulnerabilidad de su madre y las carencias. Nos muestra el auge de un genio de la moda estadounidense que tuvo sus mejores años en las décadas de los setenta y ochenta, hasta convertirse en un icono a nivel mundial. Cómo influyo en su carrera Jackie Kennedy, cuando en 1961 uso su emblemático sombrero cilíndrico azul, en la ceremonia de posesión del presidente Kennedy.

Halston vivió al máximo. No había grises en su comportamiento de excesos de droga, sexo ni depresión. Se rodeó de compañeros sentimentales que conocían sus debilidades y se aprovecharon de ellas. En su trabajo lo acompañó un equipo que no aguantó sus maltratos, malcriadeces ni desplantes, a pesar de la admiración, el cariño y el interés personal que significaba trabajar en y para Halston.

Una excelente producción, dirección y casting, nos acercan a la vida de Roy Halston. La bioserie está basada en el libro Simply Halston: The Untold Story de Steven S. Gaines y se desarrolló bajo la dirección de Daniel Minahan con la actuación de Ewan McGregor y la producción ejecutiva de Ryan Murphy.

McGregor se funde en el personaje con su entonación, la gestual y el porte. Como parte de su preparación, aprendió a coser y mantuvo varias reuniones en privado con Liza Minnelli. “Simplemente quería que ella supiera que él estaba en buenas manos conmigo’’, dijo McGregor. “Se han dicho muchas cosas sobre Halston a lo largo de los años y quería que ella supiera que yo respetaba el amor que ella tenía por él y su amistad.

Murphy ha sido el productor de series de Netflix como: The Politician, Hollywood, Ratchet, Los chicos de la banda y de otras como NipTuck, Glee, American Horror Story, American Crime Story y la recordada película Comer, rezar y amar entre tantos éxitos.

En la serie destacan los personajes de la diseñadora de joyas Elsa Peretti (Rebecca Dayan) quien diseño la famosa botella con forma de lágrima donde venía la fragancia del perfume Halston, la de su modelo principal Joe Eula, (David Mahoney), el empresario David Pittu (Bill Pullman), el ilustrador y su único amigo verdadero Joel Schumacher (Rory Culkin) y la de su amiga y confidente Liza Minnelli, donde la actriz Krysta Rodríguez se roba cada escena, comenzando con la de su interpretación de  Liza with a Z.

El paso del éxito de un imperio lleno de excesos, ego, deudas, luchas de poder y malas compañías a la quiebra, solo hay un paso. Y de esas malas compañías destaca su relación por casi diez años con su amante Víctor Hugo (Gian Franco Rodríguez), quien por su origen venezolano le prepara arepas al famoso diseñador.

Disfrutamos de la época de oro de la discoteca Studio 54, sus noches de brillo en la pista en compañía de Minelli, Bianca Jagger y Andy Warhol. La serie completa su atmosfera al ritmo de canciones de la época de los sesenta, setenta y ochenta.

Halston vendió no solo su alma sino también su marca al diablo. Perdió el uso de su nombre como marca en un acuerdo comercial que lo hizo rico, pero lo dejó bajo las ordenes de una serie de supervisores corporativos que poco sabían del mundo de la moda. Fue obligado a trabajar en una línea de ropa para J.C. Penney y en toda una serie de productos desde equipaje, alfombras y uniformes para la aerolínea Braniff Airways. En 1983 por presiones de marketing y de competencia, lanza Halston III una línea de ropa low cost, que fue un fracaso. El diseñador cae en un espiral que lo lleva a perder por completo el control de su empresa, de diseños y su nombre.

Decide abandonar Nueva York y parte a California para estar cerca de su familia. En 1990 muere a los 57 años de complicaciones relacionadas con el sida.

@mariamkrasner

Publicado originalmente en https://pasionpais.net

 

 

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