Joy: el nombre del éxito HEROÍNA DE LA VIDA REAL, por Vivian Russo

Joy, el nombre del éxitoCon 25 años Jennifer Lawrence es una de las mejores actrices de su generación. David O. Russell colaboró con ella por primera vez en Los juegos del destino, valiéndole su primer Oscar. Escándalo americano fue un poco decepcionante para los estándares de O.Russell. Joy: el nombre del éxito sube la barra donde pertenece. Aunque Lawrence es conocida por hacer de la heroína de acción Katniss Everdeen en Los juegos del hambre, David O. Russell ha revelado sus más interesantes y reales matices.

Joy: el nombre del éxito es la historia real de Joy Mangano (Jennifer Lawrence), una madre divorciada en busca de lanzar sus invenciones. Abarca su vidad de los 10 a los 45 años, con sus luchas financieras y familiares. El elenco incluye a Édgar Ramírez como Tony Miranne, el exesposo de Joy; Robert De Niro como Rudy, su padre; Virginia Madsen, como su madre, Dianne Ladd como su abuela Joy, e interpretaciones memorables de reparto para Bradley Cooper, Isabella Rosellini y Elisabeth Röhm.

El film tiene los movimientos de cámara típicos de David O. Russell, sumados a una iluminación cálida correspondiente al género de la comedia. Hay varias tomas de hombros para dar perspectiva, al igual que los movimientos acercándose y alejándose de la escena. El director de fotografía, Linus Sandgren, ayudó a transmitir el mensaje de David. La estética y los flashbacks recurrentes le dan profundidad a la historia. Está bien construida, con el plató reflejando adecuadamente el tiempo que abarca.

Hay relaciones familiares complicadas, entre ellas la hermana femme fatale, la amorosa abuela y el amigo inesperado y exesposo. Como un buen escritor y director O. Russell incluye elementos autobiográficos de su experiencia. Seguramente está orgulloso de su herencia italiana. El elenco es un conjunto armónico, con Jennifer de matriarca, en las palabras de Mimi. Una de las escenas más memorables recuerda El Padrino, donde la familia es vital. Lo refrescante del asunto es que esta vez el epicentro es la extraordinaria y versátil Lawrence. Es un logro retratar tanto una heroína ficticia como una poderosa mujer de la vida real, traduciendo el liderazgo de Katniss a un entorno más realista. O. Russell se toma libertades creativas con respecto a la historia original, de las que sólo un genio como él puede salir airoso. Con este dúo dinámico, el feminismo está bien encaminado.

En Los juegos del destino, David recibió elogios de la crítica. La receta no fue suficiente en Escándalo Americano, siendo el patito feo de esta colaboración creativa. La resolución de esta última es muy ambigua, siendo el logro principal los atuendos decadentes como parte de las características de los personajes. En Joy: el nombre del éxito el ambiente demuestra una vez más que Russell tiene fascinación con esta era, haciéndolo nostálgico hasta para los Millenials. La guinda del pastel en el aura melancólica es la banda sonora que incluye The Bee Gees y Bruce Springsteen. Aunque algunos estén cansado de la dupla Russell-Lawrence, Joy: el nombre del éxito ilustra que “si no está roto, no lo arregles”. Para honrar la igualdad de oportunidad, quizás sería mejor que se tomen una breve pausa, para que otros cineastas puedan brillar. Nadie puede negar que estos dos siguen trayéndonos películas cautivantes.

El papel secundario pero relevante de Bradley Cooper se introduce con gracia. Aunque todos sabemos que participa, su revelación en cámara es paulatina, desde que lo escuchamos hablar hasta que la cámara lo muestra por completo. Un momento gracioso es el de Jennifer Lawrence tratando de hablar español con Édgar Ramírez, transmitido junto a su encanto un tanto torpe. Felicidades para O. Russell por darle veracidad a los latinoamericanos.

Lo curioso es que el apellido de Joy nunca se menciona en el largometraje, maximizando el doble significado de su nombre. Una palabra que suena bien y es pegajosa. Si Los juegos del destino le mereció un Oscar a la interpretación de Lawrence con una historia fuera de la caja, y Escándalo americano bajó de nivel con un guion dudoso, Joy: el nombre del éxito tiene la atención al detalle que caracteriza a Russell y muestra otro lado de la carismática JLaw. Esperemos que se mantenga relevante. Por ahora es un 5/5.

 

*Publicado originalmente en https://vivianrusso.wordpress.com/

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