Sinfonía Cubana / RENACE DE LAS RUINAS, por Ludmila Vinogradoff

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En la novela muchos de los momentos que vive la familia Robles-Serra traspasan la línea de ficción para entrar en la realidad de los acontecimientos que han marcado la dictadura castrista.

La muerte acecha en cada tomo de la Sinfonía Cubana, una trilogía literaria escrita por Jorge Luis Camacho, que acaba de presentarse en Amazon. Pero lo asombroso de su comienzo es la pena capital por supuestos delitos políticos que decreta Fidel Castro y compañía en los primeros días tras haber triunfado la revolución.

La novela comienza el 1° de enero de 1959, justo cuando La Habana entera sale a las calles a celebrar la caída del dictador Fulgencio Batista y a recibir a los barbudos combatientes que bajan de la sierra para tomar el poder, y termina 80 años después con el final de la dictadura castrista, vaticinada entre el 2025 y el 2030.

Los barbudos no habían hecho la revolución para improvisar y hacer los cambios gradualmente. No. El decreto de la pena de muerte contra los disidentes fue lo primero que impusieron para tener el camino allanado. Venían preparados para imponer el comunismo de un solo plumazo, aunque Fidel negara al principio ser comunista para tranquilizar a los incautos.

“Se trata de la primera saga familiar histórica de la literatura cubana y la primera que recorre todo el llamado periodo revolucionario, e inclusive y más allá, al imaginar el postcastrismo y el regreso de la democracia en la isla”, nos dice el autor de forma optimista.

La trilogía cuenta la historia de los Robles-Serra, familia propietaria de La Rosa, un central azucarero confiscado por el castrismo en 1960, cuyos descendientes sueñan con recuperar desde entonces.

Camacho no detalla de cómo percibe el final del castrismo —porque no tengo una bola de cristal, nos aclara— pero sí en la recuperación y la reconstrucción del central azucarero, que lo usa como una metáfora del retorno de la democracia en la isla.

La historia de la familia Robles-Serra transcurre entre La Habana, Miami, Nueva York y París. El autor logra mezclar los hechos políticos de la época con la crónica de la familia en la sucesión de los acontecimientos como Bahía de Cochinos, la Guerra Fría, la Crisis de los Misiles, el inicio y el fin del Muro de Berlín, la caída del comunismo europeo, el ataque al World Trade Center, los atentados terroristas del 13 de noviembre de 2015 en París y la aparición del virus chino o la pandemia del Covid-19.

Siendo niño en el primer tomo, Julio Robles-Serra, el personaje principal, sufre los rigores de la revolución castrista y la enfermedad de su madre Libertad, que va perdiendo su salud por el cáncer a medida que muere la libertad en Cuba.

En su tercer libro, a la caída de la dictadura castrista, aparece una escena contagiosa de llanto y risas cuando tocan la sinfonía del padre. “Cuba renace después del desastre de la revolución con el llanto-risa, como en los alumbramientos donde se unen el dolor y la esperanza”, nos comenta el autor.

Camacho tardó seis años en escribir los tres tomos de la Sinfonía Cubana. Su objetivo es emocionar, enseñar la historia reciente de Cuba y entretener. Escrita de manera apasionante con cierto aire de libreto cinematográfico, la familia vive la diáspora que siguieron los cubanos que pudieron escapar de la dictadura y de una muerte segura.

En la novela muchos de los momentos que vive la familia Robles-Serra traspasan la línea de ficción para entrar en la realidad de los acontecimientos que han marcado la dictadura castrista. Y al revés, ficción y realidad se retroalimentan y fluyen paralelos.

Otros personajes forman parte de la vida de Julio, entre ellos Rodrigo, su padre, que desembarca en Bahía de Cochinos; Amadeo, su amigo, el jardinero negro que le enseña la música afrocubana; Patricio, su tío, que lucha por la libertad de Cuba y no llega a verla; Fernando, su abuelo, con quien Julio aprende la dignidad y los secretos del azúcar; Sofía, su abuela, que encarna la ternura a pesar de su frágil corazón; Mila, su segunda esposa, que el terrorismo islámico ataca sin piedad; Jules, su hijo, heredero del frustrado amor de Julio por la música; Thalia Sofía, su hija menor, nacida en París; y Janet Sofía, su sobrina gay, nacida en Nueva York, gracias a las cuales renacerá el central familiar.

¿Quién es el escritor Camacho?

El cubano Jorge Luis Camacho es un escritor guionista de televisión francesa prolífico. Nació en Cárdenas, Cuba, en 1956. Emigró a París en 1981, donde vive desde entonces. Escribe en español y francés. Y esta es su hoja de vida:

Sinfonía Cubana es su tercera novela, pero es la primera que se publica en español.

En Cuba estudió música y percusión, antes de ser fundador del Instituto Superior de
Artes, donde estudió actuación. Fue expulsado de ese Instituto en el cuarto año de la carrera por “actitud manifiestamente contraria al proceso revolucionario”. Trabajó como actor en la televisión cubana.

En París estudió en el prestigioso Conservatoire national supérieur d’art
dramatiques. Trabajó como actor en Francia en el teatro, el cine y la televisión, con conocidos directores y actores como Jean Paul Belmondo, Victoria Abril, Nicole Garcia, Robert Hossein, Robert Enrico y otros.

Ha sido guionista de la televisión francesa por más de veinte años. Fue el único fundador de la primera asociación de guionistas franceses que no era de lengua materna francesa. Ha escrito dos largometrajes para el cine y dirigido cortos de ficción y documentales.

Su película Habana Eva, dirigida por Fina Torres, ganó numerosos premios en diferentes ámbitos y países, entre otros el Rita Award for Best Feature Film en el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (LALIF, por sus siglas en inglés).

En el ámbito de la música ha sido cantante, músico y letrista. Y ha tenido el privilegio de trabajar con personalidades como Alexandre Desplat (ganador de dos Oscar por su música), Patato Valdés, Papo Pepín, Oriente López, William Cepeda, Jimmy Bosch, Manuel Anoyvega, Victor Paz, etcétera.

Cantante líder de numerosos grupos y orquestas de latín-jazz, jazz y salsa, se ha producido en prestigiosas escenas extranjeras y francesas, como Le New Morning de París o el Festival Internacional de Cine de Cannes.

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