Primicias electorales / LA RECTA FINAL, por Antonio Llerandi

Comparte en tus redes
El escándalo mayor se presentó cuando el Coqui asomó la posibilidad de lanzarse para la Alcaldía Mayor y se encendieron todas las alarmas, sobre todo porque las encuestas de Luis Vicente León y Datánalisis le daban la mayoría absoluta.

Supongamos que estamos a pocas semanas de las multielecciones previstas para el 21 de noviembre en Venezuela y como se trata de dar un tubazo, adelantado a lo que nos pueda chismear Nelson Bocaranda, estas serían las noticias que circularían por las redes, ávidas de las últimas novedades sobre el acontecer nacional.

Al fin, después de muchos dimes y diretes, se llegó a un acuerdo plural entre las diferentes fuerzas en juego en la región de Apure. El CNE aceptó, quizás un poco a regañadientes, y terminó por permitir que las FARC ejerzan las funciones del Plan República, con todos los controles sobre la distribución de máquinas, material de votación, traslado de actas y cuidado del orden electoral. Fue un acuerdo de última hora que facilitó que esa entidad federal pudiera participar de las elecciones, que estaban en esa zona ‘en pico de zamuro’ como decimos en criollo. Todo ese trabajón que van a desempeñar las FARC durante un largo período, será compensado con la autorización que permita a los colombianos residentes en ese territorio poder ejercer su voto, debido a que las normas electorales indican la votación de extranjeros en comicios locales, siempre y cuando lleven más de 20 años residiendo allí, lo cual está sumamente comprobado, incluso con certificaciones de la CIA y otros organismos internacionales. Queda desmentido el rumor de que el señor Gentil lanzaría su candidatura para la máxima autoridad estatal. En todo caso, Miraflores puede considerar nombrarlo en algún cargo, a futuro.

En el caso del Zulia, quedó separada en dos toletes. Tomando en cuenta las mismas características aborígenes que prelan en el caso del Sur, la Zona Oeste del Estado, se declara territorio separado del Zulia en sí, denominándose, de acuerdo con las nuevas leyes, Zona Especial Económica Goajira, por lo cual será un territorio autónomo y ellos decidirán quién los dirige. Sobre todo tomando en cuenta su potencial artesanal y su vasta experiencia en el transporte de cuánta vaina sea transportable entre las fronteras. A buen entendedor, pocas palabras. El Tribunal Supremo de Justicia negó la solicitud de denominar a esa zona con el nombre de ‘Jesús Santrich’, pretendido héroe local. Se seguirá llamando Goajira, como ancestralmente se le conoce, para acentuar los valores culturales y el legado de la etnia al desarrollo de la región.

En el estado Bolívar, al fin se llegó a un acuerdo definitivo, donde parece ser que existirá un solo candidato a la Gobernación, pues el señor De Grazia aceptó el apoyo del ELN, comprometiéndose a nombrar a un miembro de esta prestigiosa organización como Secretario de Gobierno. Los sindicatos de mineros no se unieron al acuerdo y promovieron unas marchas con el eslogan: “No, al arco mierdero”, pero fueron persuadidos por las fuerzas del orden a seguir buscando oro y quedarse quietecitos.

En Nueva Esparta, aun cuando el escándalo fue mayúsculo, todo se avino a un acuerdo, pues la cosa había llegado a unos límites exorbitantes. Incluso se mencionó su separación del territorio venezolano, pero para bien de la unidad nacional, el CNE permitirá la tarjeta de Hezbolá, pero solo para las elecciones locales, pues considera que no tiene registrada su presencia en el resto del territorio nacional.

Se terminó la zozobra en el Táchira, cuando voces agoreras plantearon que no se podía permitir la perpetuación de Laidy Gómez como la gobernadora en el cargo y las denuncias en su contra volaron por todas partes. La sangre no llegó al río y el Protector Bernal hizo valer su autoridad y muy claramente señaló que la gobernadora ya tenía la sana costumbre de ir todos los días a la oficina de la Gobernación, que ya se sabía el camino y que iba siempre toda arregladita y que para qué diablos la iban a cambiar, si ella sabía cuáles eran sus tareas y además le daba un aire juvenil y galante a la región. Las encuestas auguran que la gobernadora repetirá.

La tensión internacional más fuerte ha sido con Trinidad y Tobago después que un candidato a la gobernación de Sucre, adinerado él, propuso contratar un crucero para que el día de las elecciones trajera a ese pocotón de venezolanos de las islas a votar en territorio continental y los regresara al día siguiente, que él correría con todos los gastos y que tendrían sus tres papas en el trayecto. Pero la oposición a esa propuesta fue feroz. En primer lugar, los contendientes dijeron que eso era ventajismo, que los navegantes votantes seguro lo harían por él y que esa influencia en la libertad del voto no debía ser permitida y, por otra parte, las autoridades de las islas, dijeron que nanai nanai, que si se devuelven se quedan del lado de acá, porque allá ni de vainas los recibirían de nuevo. El asunto se quedó en el tintero y ya no se habla más de cruceros ni cosas por el estilo.

Y la guinda de la torta fue, como siempre, la Capital y sus alrededores. Un sector, muy equilibrado, reunido en el nuevo partido OPS (Opositores Para Siempre), escogió en unas prístinas primarias a los candidatos a las alcaldías de Baruta y el Hatillo, baluarte de las luchas democráticas en el acontecer nacional. El zaperoco se prendió fue en la de Sucre, pues Wilexis demostró su interés por lanzarse y ahí, con toda la autoridad del caso, el alcalde José Vicente Rangel hijo sacó la cara y le cantó las cuarenta, que por algo él había sido el padre de la criatura y que por derecho propio le tocaba a él seguir siendo el alcalde. De nuevo, la sangre no llegó al río Guaire, que por cierto se seguirá llamando Guaire, pues el Tribunal Supremo de Justicia negó la solicitud de llamarlo Hugo Chávez. El escándalo mayor se presentó cuando el Coqui asomó la posibilidad de lanzarse para la Alcaldía Mayor y se encendieron todas las alarmas, sobre todo porque las encuestas de Luis Vicente León y Datánalisis le daban la mayoría absoluta. Todo se solventó cuando la Farías se consolidó y al Coqui, para que se tranquilizara, le hicieron una buena concesión: las instalaciones deportivas y recreacionales de Fuerte Tiuna serán abiertas a la población de El Valle. Algunos sectores militares pusieron el grito en el cielo, pero el Generalísimo Padrino los aplacó y les dijo que no había problemas, porque allí ya no vivían sino un poco de pobres en los bloques y que lo lógico era que disfrutaran de las instalaciones como en cualquier condominio. Que Maduro ya ni iba por allá, estaba todo el tiempo en Miraflores, y él, la casa del ministro de la Defensa dentro del Fuerte Tiuna, no la pisaba hace años. Eso sí, al Coqui se le prohibió que se acercara a menos de 100 metros de los galpones donde los militares tienen el conjunto de computadoras y plantas eléctricas con que hacen sus transacciones en bitcoins.

Quienes sí se estrellaron contra un muro fueron los habitantes de Cumbres de Curumo, pues el CNE aprobó que las mesas de votación estuvieran en la calle de la Familia Flores, sobre todo, porque esa era una calle cerrada y con muy buena vigilancia, lo que favorecía el ejercicio del voto.

En fin, como pueden ver, el mundillo político ha estado sumamente sacudido en los últimos días, y les prometo que apenas vayan surgiendo novedades de última hora se las haremos saber, y mientras tanto, felicidades y a disfrutar del voto y de los avances democráticos que él nos producirá.

La normalidad prela y como detalle de último momento, parece que Lacava tiene garantizada la reelección, pues después del show exigiendo que la alcabala para martillar, sumamente visible, fuese mudada a un sitio menos expuesto, incluso muchos oponentes piensan votar por él. Eso sí es mandar, indicaron varios.

Delegaciones de países democráticos definitivamente participarán como veedores y comprobadores y ratificadores y apuntaladores y reforzadores de las elecciones nacionales. Nicaragua, Turquía, Bielorusia, Cuba y Rusia, aprestan a sus respectivos avezados y curtidos representantes para que se apersonen en la contienda y supervisen los resultados, lo cual garantizaría la tramparencia, perdón, la transparencia. Dios y Federación, nos cojan confesados, porque de que nos van a coger, no tenemos dudas.

Deja un comentario