Habla Vilma Ramia / EL ATENEO DE CARACAS SE REINVENTA, por Asociación Ávila Monserrate

Gustavo Rodríguez, Perán Erminy, Carmen Ramia y otras personalidades en el acto de despedida en 2009 de la Sala Anna Julia Rojas. Foto cortesía.

A punto de cumplir 89 años, el Ateneo de Caracas es un referente cultural ineludible como el primer centro cultural que unió diversas expresiones creadoras en un mismo lugar. Fundado por María Teresa Castillo en 1931 y desarrollado con distintas personalidades de las artes, hansido acosado por el régimen chavista, pero no ha podido destruirlo.

Hoy esta casa de la cultura inicia una nueva etapa en el plano digital para ir más allá de la ciudad y para encontrarse con los venezolanos donde quiera que estén. Por eso hablamos con Vilma Ramia, promotora cultural, actriz y su directora ejecutiva.

Vilma Ramia, directora ejecutiva del Ateneo de Caracas. Foto de Enrique Lares.

—¿Cómo hizo el Ateneo para sobrevivir luego que lo sacaran de su sede?

—Afrontamos la enorme crisis cuando en 2009 el régimen retiró el subsidio que permitía sostener su infraestructura y sus trabajadores. Le arrebató la sede construida especialmente desde hacía 26 años en un terreno que había ocupado durante 51 años. Nos prohibió circular
por las instalaciones. Recogimos todo bajo presión. Nos quedamos en el aire, sin salas, sin oficinas, sin dinero. Las pertenencias rescatadas fueron resguardadas en depósitos, uno de ellos gracias a un gran amigo de la literatura. La UCV nos puso sus espacios a la orden, los artistas nos apoyaron con funciones especiales de Monólogos de la vagina del Grupo Actoral 80, agotando las entradas en el Aula Magna, Ateneos a las consecuencias con Laureano Márquez, Emilio Lovera, Claudio Nazoa, Carlos Jorgez, Violeta Alemán y Le Cuartet Up en el Teatro Santa Rosa de Lima, El día que me quieras y Ay, Carmela del Grupo Actoral 80, en la Sala de Conciertos de la UCV. Finalmente, conseguimos esta hermosa quinta en Colinas de Los Caobos. El Ateneo replanteó su perfil con programaciones atractivas, tanto para los artistas como para elpúblico en un espacio concebido como hábitat familiar.

Antigua sede del Ateneo de Caracas, inaugurada en 1983. Foto de cortesía.

—¿Cómo se organizó esta etapa digital?
—Al comenzar la pandemia, esperamos un tiempo para entender la situación y aceptar que iba a prolongarse. Nos informamos sobre las plataformas digitales y decidimos aprovechar sus ventajas para llegar a los venezolanos y los ciudadanos del mundo.

—¿Lo digital será la vertiente medular de sus actividades?

—Nuestra programación está dirigida a formación y reflexión. Talleres, foros, conversatorios y conferencias llegarán a los venezolanos en cualquier parte del mundo. Superamos muchos
obstáculos y estos no serán los últimos. El Ateneo nació en dictadura y ha tenido que sobrevivir a dos dictaduras más. Lleva la resistencia en su ADN. De 120 empleados, hoy somos solo cinco. Trabajamos con entrega y mística para reinventarnos en estas difíciles circunstancias. Concentramos la energía en la formación y contamos con docentes como Héctor Manrique, Felicia Canetti, Milagros Socorro, Elia Schneider, Armando Coll, Karim Valecillos, Jesús Carreño, Laura Goldberg, Hilda De Luca y un largo etcétera. Decidimos adaptarnos a las plataformas digitales para continuar nuestra labor, a pesar de las limitaciones económicas. Allí está el foro Venezuela y Colombia, ¿qué nos une? ¿qué nos separa?, con Luz Marina Rivas, Inés Quintero y Tulio Hernández. Reiniciamos los talleres: el de Técnica Vocal con Felicia Canetti, el de Script con Laura Goldberg, el de Cine con Pablo de la Barra y el de Cortometraje con Carmen Rivas.

—Cuando la cuarentena pase ¿se mantendrá la plataforma digital?

—Sí, es muy importante mantener contacto con nuestra diáspora en el mundo y cultivar nexos e intercambios con personeros e instituciones de otros países y enriquecernos mutuamente.

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