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Todo el dinero del mundo ¿PARA QUÉ SIRVE LA RIQUEZA?, por Alfonso Molina

Todo el dinero del mundo
Gail Harris —interpretada muy bien por Michelle Williams— es la clara definición de una madre que reestructura su vida para salvar a su hijo adolescente, priorizando sus valores morales.

Cuando se estrena un nuevo film de Ridley Scott las expectativas crecen. Este hombre de 80 años es el padre de varios clásicos del cine contemporáneo, desde que estrenara su primer largometraje, Los duelistas, en 1977, seguido por Alien, el octavo pasajero en 1979 y Blade runner en 1982. Mejor comienzo de carrera es imposible.

Hoy, a sus 80 años, este inglés de fe islámica ha dirigido más de 20 largometrajes y un número incontable de cortometrajes y capítulos para la televisión. ¿Quién puede olvidar Thelma & Louise (1991), Gladiador (2000) o American Gangster (2007). Un realizador que va de la ciencia ficción al drama histórico, de la defensa feminista al cine de la mafia. Ahora regresa con una historia que hace 25 años dominó los titulares de los grandes periódicos del mundo: el secuestro en Roma, en 1973, de John Paul Guetty junior, nieto de John Paul Guetty senior, a la sazón el hombre más rico del mundo. Por algo su título es Todo el dinero del mundo. Ni más ni menos.

Hace unos años el veterano escritor británico John Pearson publicó una novela del mismo nombre que David Scarpa supo convertir en un guion muy preciso y bien estructurado que logró seducir al realizador inglés, quien no había estado interesado en filmar la historia de ese secuestro. Pero el enfoque desarrollado por Scarpa se sustenta en el duelo emocional de dos personajes muy distintos: el mítico millonario norteamericano que hizo su fortuna con los campos petroleros árabes en los años cincuenta, famoso por su tacañería, y su nuera, la madre del chico secuestrado, sin recursos para rescatarlo. Es un duelo de inteligencia que desnuda los sentimientos encontrados, ante la posible muerte de un muchacho de dieciséis años, pero sobre todo ante el sentido de la riqueza y el valor del dinero.

En su desarrollo dramático surge un estudio sobre la avaricia y la enajenación por el afán de riqueza. El John Paul Guetty senior —representado magistralmente el canadiense Christopher Plummer, quien sustituyó a Kevin Spacey en el rol— es un ser humano sin sentido de la culpa ni del bienestar de los demás, rayano en la psicopatía del dinero. Un padre que abandonó a su hijo durante años para utilizarlo después como una ficha de su organización empresarial. El fundador de la dinastía es ajeno a la afectividad, salvo consigo mismo. En cambio, Gail Harris —interpretada muy bien por Michelle Williams— es la clara definición de una madre que reestructura su vida para salvar a su hijo adolescente, priorizando sus valores morales. Sobre este eje se impulsa una trama a medio camino entre la acción y el suspenso. Pero el personaje que termina dando un giro significativo a esa trama es Fletcher Chase (Mark Whalberg), ex oficial de la CIA que actúa como agente de seguridad del multimillonario, quien aplica su propia lógica para el rescate del chico. El cuarto personaje clave es el propio muchacho, protagonizado por Charlie Plummer, víctima de la riqueza de su abuelo. Un film con muchas situaciones irónicas.

Todo el dinero del mundo avanza con extrema agilidad gracias a la narrativa limpia y precisa de Scott, un veterano en la tarea de sorprender al espectador. No se propuso hacer una película en contra del dinero ni de la riqueza sino acerca de los valores éticos y morales que definen conductas. El secuestro fue perpetuado por las entonces famosas Brigadas Rojas italianas, como una forma de llamar la atención del mundo y de recaudar fondos para su lucha revolucionaria. Pero los ideales políticos —correctos o no— ceden ante las tentaciones pecuniarias y ‘venden’ al muchacho a otros grupos delictivos. De una manera clara vinculan sus intereses alrededor del dinero… como el propio millonario estadounidense. Dos extremos de una misma lógica.

Scott contó para desplegar su historia con la estupenda fotografía del polaco Darius Wolski, la música casi obsesiva del inglés Daniel Pemberton y el dinámico montaje de Claire Simpson, además del impecable diseño de producción de Arthur Max.

Una película para disfrutarla y compartirla con los amigos. Para analizarla y descubrir ángulos distintos.

TODO EL DINERO DEL MUNDO (All the money in the world), EEUU, 2017. Dirección: Ridley Scott. Guion: David Scarpa, sobre el libro de John Pearson. Fotografía: Darius Wolski. Música: Daniel Pemberton. Montaje: Claire Simpson. Elenco: Michelle Williams, Mark Wahlberg, Christopher Plummer, Romain Duris, Charlie Plummer, Timothy Hutton, Charlie Shotwell. Distribución: Cines Unidos.

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

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