ritalina concerta provigil xenical oxycontin buy provigil online legit provigil oxycodone provigil safe during pregnancy is nuvigil more expensive than provigil
Inicio / Destacado / Terminó el año del retroceso ¿COMIENZA EL AÑO DE LA SOCIEDAD ORGANIZADA?, por Alfonso Molina

Terminó el año del retroceso ¿COMIENZA EL AÑO DE LA SOCIEDAD ORGANIZADA?, por Alfonso Molina

triunfo-del-6-de-diciembre-de-2015-1
Después del frondoso triunfo electoral del 6 de diciembre de 2015 y del fracaso táctico y estratégico de finales de 2016, la MUD necesita transformarse.

El balance del año que concluye provoca un sabor amargo en la conciencia de los venezolanos.

Doce meses de luchas y frustraciones que comenzaron en un enero signado por la esperanza de cambio, con un nuevo poder legislativo y con las promesas —incumplidas— de un referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, de unas elecciones regionales que el Gobierno estaba destinado a perder, de la reinstitucionalización del Estado, de la necesaria liberación de los presos políticos y de un cambio en las políticas económicas y sociales. Nada que ver. Para decirlo en pocas palabras, no solo el chavismo se mantuvo en el poder, a pesar de la peor crisis económica y social que hemos padecido en nuestra vida republicana. También la dirección política de la oposición falló de manera notoria, tanto en la Asamblea Nacional —con un Henry Ramos Allup que cacareó mucho sin resultados— como en la Mesa de Unidad Democrática, dominada por una facción sesgada. Llegamos al 2017 con ese sabor amargo de la derrota.

Hemos dado una vuelta de tuerca. Así como hace 18 años muchos voceros cuestionaron la llamada ‘antipolítica’ que estimuló el triunfo de Hugo Chávez Frías (como si esta ‘antipólítica’ no hubiese sido el producto de la incapacidad de las élites de comprender la necesidad de reformar el país), ahora se impone aquella otra máxima que indica que la política es algo demasiado serio para dejárselo a los políticos. Hay un argumento imbatible: la dirigencia opositora no alcanzó ninguno de los objetivos trazados. Ninguno. Pese a disfrutar de un gigantesco apoyo popular. Una mediación tardía e interesada del Vaticano —como siempre— indujo a la MUD a lanzar al basurero una posibilidad de acabar con el dominio del régimen madurista. Un llanero diría que mató al tigre pero le tuvo miedo al cuero.

Después del frondoso triunfo electoral del 6 de diciembre de 2015 y del fracaso táctico y estratégico de finales de 2016, la MUD necesita transformarse. Necesita nutrirse de nuevas fuerzas democráticas y sociales, abandonar la idiota rivalidad entre Primera Justicia y Voluntad Popular, poner en su sitio a los precarios aportes de un partido histórico venido a menos como Acción Democrática —que no ha logrado levantar cabeza— y defenderse de las oscuras conspiraciones de una parte de Un Nuevo Tiempo, dominada por Manuel Rosales, el ‘recién liberado’. Los límites de la política necesitan ampliarse y no limitarse.

¿De dónde surgen esas nuevas fuerzas democráticas? De la propia sociedad venezolana. De los espacios académico, gremial, sindical, empresarial, cultural… y político. Desde hace semanas Roberto Casanova ha venido planteando en su artículo Oposición reinventada (http://bit.ly/2ipwrqp) y lo sintetiza de la siguiente manera: “La sociedad venezolana se viene pensando a sí misma. Existen diversos grupos de profesionales dedicados a diseñar, con visión de corto, mediano y largo plazo, propuestas de políticas públicas y de reforma institucional. Se ha realizado un excelente trabajo en esta materia”. No se trata de sustituir a la MUD sino de ampliarla, superarla, mejorarla.

La certeza que me asiste es que con esta MUD —tal cual está constituida— no se alcanzarán los fines que le son propios. Si en diciembre de 2015 demostró su capacidad electoral, en noviembre de 2016 evidenció su fragilidad conceptual y estratégica. Necesitamos un Movimiento de Unidad Democrática,  más amplio y eficaz, como plantea Casanova.

Otra certeza: la amplia mayoría de opositores venezolanos no se ven representados en la actual dirigencia de la MUD, en definitiva la gran perdedora del proceso de diálogo impulsado por el Vaticano. Pero la responsabilidad final está en la actual dirigencia de la MUD. Cada cual es responsable de sus actos y no puede culpar a terceros.

¿Podremos pasar del año del retroceso al año de la sociedad organizada? Eso espero.

A pesar de todo, en Ideas de Babel les deseamos toda la felicidad posible en 2017.

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

Te interesa

Venezuela exhausta

¿18 años no bastan? VENEZUELA EXHAUSTA, por Pedro Luis Echeverria

El país en que vivimos, sumergido en la miseria, la involución, el desencanto, la desesperanza …

Deja un comentario