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Náufragos LA IRA JUSTICIERA SEGÚN HITCHCOCK, por André Bazin

Náufragos
La película sigue siendo admirable porque si la trama es cívica y política, el encadenamineto es puramente sicológico y moral.

Sinopsis: Durante la Segunda Guerra Mundial, ocho supervivientes de un barco que ha sido torpedeado comparten un bote salvavidas. También recogerán a un nazi que está a punto de ahogarse, lo que provocará diversas tensiones entre los tripulantes.

Comentario de André Bazin: La acción se desarrolla entera y exclusivamente en el interior de un bote donde están agrupados ocho supervivientes después que un torpedo hundiese un carguero. Entre ellos está el comandante del submarino alemán que también se hundió. ¿Cómo reaccionarán estas personas entre sí y ante el peligro en función de su origen social, de su carácter, de su profesión, de sus esperanzas, de su salud también (uno de ellos tiene una pierna herida y luego gangrenada)? ¿Cómo se comportarán sobre todo esos americanos frente al alemán responsable de su desdicha? Más aún, alrededor de este personaje se desarrolla la acción, más acertado será decir que se cristaliza. Este nazi demuestra ser, en efecto, el más competente para las necesidades de todos. Cirujano en la vida civil, puede operar a la persona herida; oficial de marina, es el única capaz de orientar la navegación precaria del bote salvavidas.

Pese a su repulsión, los náufragos se ven obligados a confiar en él. Este prisionero se convierte, por su habilidad técnica, en su carcelero. Se aprovecha de esta situación para dirigir la barca, no hacia la costa, como dijo en un principio, sino hacia el punto donde sabe que encontrará al barco nodriza alemán. Cuando los náfragos se percatan de esto, les dice que no tenían ninguna posibilidad de alcanzar las islas Hébridas y que es mejor para ellos convertirse en prisioneros que en muertos sobre una barca que va a la deriva. El argumento es técnicamente válido. Se someten. Pero cuando el abastecimiento y el agua  empiezan a faltar, el alemán, que había salvado la vida del hombre herido cortándole la pierna, no vacilará en tirarlo al mar, tanto para acortar sus sufrimientos como para eliminar una boca inútil. Esta vez ya es demasiado y los náufragos decidirán matar a su prisionero.

Así es como está claramente simbolizada la ira justiciera que debe finalmente borrar el liberalismo pragmático anglosajón, es decir, la guerra. Creo que podríamos encontrar en todas las películas de guerra americanas una argumentación implícita tendiendo al mismo fin. Pero es difícil que esté siempre expresada de manera tan hábil. Tenemos que reconocer,  en efecto, que a partir de estas servidumbres ideológicas sería muy difícil mostrarse más hábil. No obstante, existen estas servidumbres y me molestan a la hora de interesarme verdaderamente por esta historia. Es verdad que, a este propósito, las opiniones están muy divididas y que este punto no molesta a algunos amigos míos.

Pero incluso en la hipótesis más severa con respecto a sus aspectos apologéticos, la película sigue siendo admirable porque si la trama es cívica y política, el encadenamineto es puramente sicológico y moral. Las relaciones de los personajes se producen en realidad en función de dos sistemas de coordenadas, de los cuales una por lo menos no debe nada a las contingencias históricas. Me imagino muy bien Náufragos sin su banda sonora. Prestaríamos entonces a los personajes y a los acontecimientos unos móviles y unas causas despojadas de toda ideología. Creo que, bajo este punto de vista, la película es casi perfecta. Significa mucho ya que lo esencial de sus calidades reside en la dirección, quiero decir que constituye la materia misma de la obra.

Este clásico de Alfred Hitchcok se exhibirá el 17 de junio en los Sábados Selectos del Cinecelarg3. a las 3:00 pm. Entrada libre.

Andre Bazin. L’Observateur, 14 de junio de 1956.

NAUFRAGOS (Lifeboat). EEUU. 1944, 96 minutos. Director: Alfred Hitchcock. Guion: Jo Swerling. Música: Hugo Friedhofer. Fotografía: Glen MacWilliams. Reparto: Tallulah Bankhead, John Hodiak, William Bendix, Hume Cronyn,  Mary Anderson, Walter Slezak,  Henry Hull,  Canada Lee,  Heather Angel. Productora: 20th Century Fox.

Premios:

  • 1944: 3 nominaciones al Oscar: Mejor director, fotografía e historia.
  • 1944: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actriz (Tallulah Bankhead).

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

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