Sábado , noviembre 22 2014
Estás aquí: Inicio / Artes visuales / Gabriela Gamboa y Oscar Molinari CAMPOS DE FUERZA, por Alfonso Molina

Gabriela Gamboa y Oscar Molinari CAMPOS DE FUERZA, por Alfonso Molina

Inercia

Espacios internos de la cotidianidad observados con la mirada del voyeur por parte de Gabriela Gamboa en “Inercia”.

Dos propuestas distintas en temas y ejecuciones se presentan bajo el título común de Campos de fuerza en dos recintos de La Caja, Espacio de Investigación Visual del Centro Cultural Chacao. Al entrar en el primero de ellos, La Caja 1, se encuentra Vórtice, fotografías y videos de Oscar Molinari, y subiendo las escaleras se halla Inercia, videos de Gabriela Gamboa. Ambos creadores han trazado por separado trayectorias en el manejo artístico de la imagen, ya en movimiento, ya fija, pero siempre con significados muy personales, tanto en el plano de la realidad venezolana como en la existencia individual. Bajo la curaduría de la investigadora de arte contemporáneo, Lorena González, esta exploraciones visuales (y en algunos casos sonoras) conforman un cuerpo de reflexiones sobre las formas de percepción de lo que rodea al ser humano.

Vórtice

Lucha de chuzos en el Retén de Catia, según la visión de Oscar Molinari en “Vórtice”.

En la Caja 1, Molinari continúa con sus indagaciones visuales y audiovisuales, como lo ha hecho en sus trabajo en el cine ─Ojo de agua, 1972─ y en la indagación de la plástica a través de la fotografía, la pintura, el video y los instrumentos digitales, en diferentes muestras individuales tanto en Venezuela como en el exterior. Esta experiencia del creador se torna evidente en Vórtice, donde convergen fotografías y videos de la sombras de la cárcel y la violencia, de una parte, y de la ligereza de la imagen femenina representada por maniquíes ─”esas chicas plásticas que no pueden ver”─ tanto en fotos como en videos, de la otra. Un contraste entre la dura realidad y la frivolidad, entre lo oscuro de una tragedia y lo luminoso de lo artificial. Entre presos en el “patio de Rimbaud”, en alusión a Una temporada en el infierno, y “las muñecas” con ojos ciegos. Un poco más allá surgen objetos diversos e, incluso, las puertas del demolido Retén de Catia, como testimonio dramático de una realidad voraz y vergonzante, y una serie de pequeñas fotos sobre el cuerpo y el anonimato. Me gustó mucho.

En La Caja 2, Gamboa despliega sus imágenes en movimiento a través de videos que observan distintos capítulos de la cotidianidad bajo la mirada de voyeur impuesta por la artista. Son instantes prolongados en torno a movimientos humanos o de cosas, de sábanas y cuerpos, de hojas y templos, de mesas y vidrios. Inercia es esa actividad surgida de una fuerza exterior manifestada de forma muy íntima. Hay mucha sutileza en esas imágenes lentas y a la vez precisas, hilvanadas por la subjetividad de quien las compuso y de quienes las observan. La muestra se expande en el piso ─protegida por cuatro paredes de plástico transparente─ donde una serie de televisores ─algunos antiguos, otros más recientes─ ofrecen fragmentos de espacio internos de un hábitat desconocido. Sin embargo, esas imágenes en movimiento no comunican comodidad o vínculos fáciles, sino una concepción de la vida del día a día en esas pequeñas ─o grandes─ prisiones de nuestra vida. Una muestra muy íntima y seductora pero nada complaciente.

Dos individuales distintas amparadas por el concepto de la fuerza en el espacio, ya por el contraste, ya por la intimidad. Estará hasta el 5 de abril. No dejen de verlas.

CAMPOS DE FUERZA, individuales de Oscar Molinari, Vórtice, y de Gabriela Gamboa, Inercia. La Caja 1 y La Caja 2, Centro Cultural Chacao. Avenida Tamanaco de El Rosal, Caracas. De martes a viernes de 11:00 am a 8:00 pm, y sábados y domingos de 11:00 am a 5:00 pm.

                                                                                                                  

 

 

 

Deja un Comentario

Scroll To Top