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Fútbol femenino sudamericano ¿MÁS CERCA DEL PROFESIONALISMO?, por Javier Conde

Fútbol femenino
2019: Año bisagra. Ocho apuntes para un balance y proyectar rumbos. (Imagen principal: final colombiana 2019 en el Atanasio Girardot de Medellín: 28.263 espectadores/ cortesía @Dimayor)

Este año de 2019 será un antes y un después en el despegue de la profesionalización del fútbol de mujeres.

“Se lo merecen las chicas”, dicen desde la gerencia de un equipo paraguayo que paga a todas sus jugadoras.

Mientras se realiza en un Ecuador convulsionado por las protestas –en la región una chispa puede encender una demanda milenaria– la undécima Libertadores Femenina, el último gran careo internacional del año, conviene un repaso de lo que sucedió en 2019: año bisagra.

1. DECISIÓN DISPARADORA

El Reglamento de Licencias de Clubes de 2018 de Conmebol en su artículo 90, aparte D.04, establece:

“El solicitante (de licencia) deberá tener un primer equipo femenino o asociarse a un club que posea el mismo. Además, deberá tener por lo menos una categoría juvenil femenina o asociarse a un club que posea la misma. En ambos casos el solicitante deberá proveer de soporte técnico y todo el equipamiento e infraestructura (campo de juego para la disputa de partidos y de entrenamiento) necesarias para el desarrollo de ambos equipos en condiciones adecuadas. Finalmente, se exige que ambos equipos participen en competiciones nacionales y/o regionales autorizadas por la respectiva Asociación Miembro”.

(Unos equipos lo hicieron porque ciertamente era una “obligación”; otros, vieron en la “obligación” una oportunidad para sumarse a una “tendencia mundial” )

2. DALE MACARENA

A fines de 2018, la decisión de la jugadora MACARENA SÁNCHEZ de reclamar sus derechos laborales luego de ser desvinculada del club UAI Urquiza (el campeón argentino) desató un proceso jurídico, político y público, que involucró a medios y organizaciones nacionales e internacionales.

“Nos juntamos con Abo Fem Argentina, un grupo de abogadas feministas, y presentamos una intimación: pedimos que la AFA y UAI me reconocieran como trabajadora” (Testimonio de Macarena en el libro ¡Qué jugadora!, de Ayelén Pujol, Ariel, junio 2019)

(Cortesía @Macasanchezj)

¿Hay un paralelismo entre el reclamo de Macarena Sánchez y el de Marc Bosman en 1990 que cambió las relaciones de jugadores y clubes? ¿Vendrán otras, por ejemplo, sobre los derechos de formación?

Y de ahí, del Caso Macarena al profesionalismo del campeonato argentino en esta temporada 2019-2020, con una fórmula donde AFA contribuye con MEDIO MILLÓN DE DÓLARES (al menos) para costear ocho (8) fichas por cada uno de los 17 equipos de la PRIMERA A.

Aquí en Fútbolella SE REGISTRA QUE EL TOTAL DE FICHAS PROFESIONALES alcanza a 191 jugadoras (casi la mitad del total). Varios equipos firmaron contratos con más de ese mínimo de ocho (8), asumiendo los costos adicionales.

3. DOS CON RECORTES PERO VIVOS

Colombia y Venezuela son los otros dos campeonatos profesionales del fútbol de mujeres (sin incluir a Brasil, sobre el cual fútbolella promete una nota posterior).

Con realidades económicas distintas –Venezuela sumida en una larga e imprevisible crisis–, en ambos se acaba de concluir la tercera temporada profesional de su torneo femenino.

El partido final entre América de Cali, campeón, y DIMFormas Íntimas convocó ¡28.000 espectadores! (Y todavía hay una visión machista que ningunea el fútbol de ellas)

En Venezuela se pasó de dos torneos al año (apertura y clausura) a uno solo, con menos equipos, menos juegos y menos recorrido en kilómetros. Fue la forma de salvar un campeonato que tendrá que seguir ingeniándoselas para sobrevivir.

AQUÍ SE PUEDE LEER EL TESTIMONIO DEL PRESIDENTE DEL EQUIPO CAMPEÓN DE 2019: ESTUDIANTES DE CARACAS

En Colombia el tercer torneo se realizó en el segundo semestre del año, y no en el primero como era habitual, luego que en principio se había planteado su cancelación definitiva. Las jugadoras revirtieron esa decisión. A pesar de tener un patrocinante (Cerveza Águila), los grandes desembolsos corren por cuenta de los equipos)

Aquí habla el presidente del Atlético Huila femenino, super campeón de 2018 en la liga local y en la Libertadores

4. EQUIPOS PROFESIONALES EN TORNEOS QUE AÚN NO LO SON

Ecuador, Chile y Paraguay cambiaron formatos y sumaron más equipos a sus torneos locales.

La Superliga ecuatoriana en su primer año con esa denominación y bajo comando de la federación local, integró a 22 equipos, un número sin precedentes.

“Los que invirtieron llegaron a los play off”, afirma el entrenador del sorprendente club Ñañas, Francisco Panchito Ramírez.

Deportivo Cuenca, campeón a la postre; DragonasIDV (fusión del equipo de la Universidad San Francisco de Quito e Independiente del Valle)El Nacional y Barcelona Sporting asumieron con ganas y responsabilidad la decisión de Conmebol que los “obligaba” a competir en el femenino.

La mayor parte de las jugadoras de esos clubes tienen sueldo e, incluso, vivienda y alimentación.

Las campeonas del América de Cali. (Dimayor) Debut y título para Deportivo Cuenca. (@SuperLigaFEF)

Ñañas, subcampeón, y Carneras, que vienen del fútbol amateur, hicieron frente a la “avalancha” profesional.

En tierra guaraní, Deportivo Capiatá (AQUÍ LA INVERSIÓN ANUAL DE CAPIATÁ EN SU SECCIÓN FEMENINA), Libertad/Limpeño y Sol de América (debutante) profesionalizaron a todas sus jugadoras. El torneo femenino pasó de 10 a 15 equipos en el Apertura y luego se redujo a 14 por el permiso temporal concedido al histórico UAA.

En Chile se pasó de un torneo con tres grupos zonales, a una primera división de 14 equipos en el que todos tienen recorrido en el fútbol profesional de varones.

Santiago Morning, campeón vigente, Colo Colo, Palestino, Everton, más la irrupción de Deportes Antofagasta, lideran el campeonato 2019.

Morning, en cuya nómima hay figuras de la selección nacional chilena, tiene “catorce de las futbolistas” con contratos profesionales, al igual que el cuerpo técnico que encabeza Paula Navarro, debidamente registrados, caso único en el fútbol chileno.

5. BOLIVIA Y PERÚ: LUCES Y SOMBRAS

Ambos países carecen de una liga nacional, una diferencia con respecto a los otros de Sudamérica.

En Bolivia, el campeonato de Santa Cruz, que acaba de celebrar su 26to. Aniversario, es el más prolífico en campeones nacionales y, por tanto, en representaciones a la Libertadores.

Oriente Petrolero y Destroyers en asociaciones con otros clubes de origen femenino se sumaron al torneo, al igual que Blooming, que lo hizo por su cuenta en la división B.

Mundo Futuro, campeonas de la primera edición de la copa Simón Bolívar. (cortesía MF)

Este año, el torneo de campeones departamentales, rebautizado como Copa Simón Bolívar, reunió a nueve (9) equipos de otros tantos departamentos, lo que indica un paso adelante en la participación nacional.

En Perú, bajo el formato de la Copa Perú, que es un sistema de eliminaciones distritales, provinciales y regionales, se incluyó un grupo en Lima con ocho (8) equipos profesionales, que compiten entre sí.

En el año se produjo el despido de Sisy Quiroz, responsable del fútbol femenino en la federación, ex jugadora e impulsora de proyectos éxitosos de promoción del fútbol femenino, sin explicación “oficial”.

Polémicas, desinformación y malos resultados internacionales: un resumen que no esconde sin embargo que LAS JUGADORAS RECLAMAN SER VISTAS COMO SE PUEDE LEER AQUÍ 

6. URUGUAY: LA ESTRUCTURA PIDE UN SALTO

Es un modelo único.

Una organización (ONFI) mueve el fútbol de niñas en todo el país hasta los 13 años.

Otra (OFI) es responsable de los torneos femeninos en el interior del país (34 equipos en su 17ª.Copa Nacional, que concluye el domingo 20/10).

Y AUF administra un esquema con 59 equipos: dos divisiones de mayores (A y B), y dos categorías adicionales por edad: Sub19 y Sub 16.

Defensor, empezó en segunda y quiere estar en la primera uruguaya en 2020. (cortesía Defensor)

La suma de Defensor y la revitalización del proyecto de Danubio son logros del período en AUF. La celebración del clásico Peñarol-Nacional en un gran escenario y con venta de entradas, otro paso adelante.

El campeonato uruguayo sigue siendo mayormente amateur. Y está en un cierto período de transición derivado de los nuevos estatutos de AUF, que obligan a crear una comisión de fútbol femenino integrada (a la que se sumará OFI) y, por tanto, resolver alguna forma de integración de los campeonatos de ambas organizaciones.

7. ¿QUÉ PASARÁ CON LOS AMATEURS?

En Ecuador, la creación de la Superliga estuvo precedida por un duro debate sobre la participación de equipos esencialmente amateurs que eran, a su vez, los que habían animado hasta entonces el fútbol femenino.

En Perú, la creación de un grupo “solo profesional” traza distancias con los equipos solo de mujeres, que llevan años dedicados a la formación de jugadoras. En Paraguay, el histórico UAA solo pudo aguantar un semestre de competencias en la nueva estructura.

En Venezuela, Flor de Patria, que sólo compite en femenino y ha jugado las últimas seis finales de los torneos locales, cuenta con el respaldo de una empresa cafetera de larga tradición y bien relacionada en el complejo entramado del país caribeño. Pero es casi un caso excepcional.

En Argentina, la Universidad de Buenos Aires (UBA) se asoció con Defensores de Belgrano para poder seguir en liza en la estructura profesional.

En Uruguay, Colón, con mayores logros en el femenino (cuatro veces campeón) que en el masculino, con una prolífica cantera, disolvió antes casi de que se concretara su acuerdo con Intersports Connections que auguraba un futuro de mayor esplendor. El club sigue buscando una asociación que sostenga su desarrollo.

Las exigencias de la profesionalización (más recursos, mejores instalaciones, etc) resultarán imposibles, salvo muy contados casos y por un tiempo imprevisible, para los clubes solo femenino/amateurs.

8. LIBERTADORES FEMENINA Y EL REPARTO

La XI Edición se amplió a 16 equipos, con más juegos (32) y una muy leve mejora en la premiación. Mínima, cuando menos, comparada con lo que se reparte en el fútbol masculino, que, como lo apuntan hechos históricos, ha recibido recursos públicos e institucionales para su consolidación y expansión.

El equipo campeón, después de disputar seis juegos, recibirá 85.000 dólares de Conmebol: $14.166 por juego disputado en promedio. Solo por jugar de local, gane, empate o pierda, un equipo masculino de la Libertadores $1.000.000,oo (1,4% de esa cantidad es lo que recibe el CAMPEÓN femenino). ¿Aflojará la mano la Conmebol?

Otro asunto que compete a quienes se encargan de informar (como fútbolella y tantas otras páginas) es el difícil acceso a decisiones, programaciones de torneos, mecanismos de consulta, etc. En tiempos de VAR y transparencia, el secretismo está en desuso.



Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

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