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Ensayo EL HUMORISMO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES (1), por Enrique Viloria Vera

Pedro León Zapata
El humorista mayor de nuestra idiosincrasia es Pedro León Zapata.

A los maestros Alfonso Ortega Carmona y Pedro León Zapata 

                                                                             “El humor conserva nuestra existencia y es signo de nuestra cordura”.

                                                                                                                 Charles Chaplin

Una precisión inicial

A objeto de honrar el titulo de este ensayo, tributario del célebre libro de  Thomas de Quincey (1785 / 1879) El asesinato considerado como una de las bellas artes, vamos a poner el énfasis en las diferentes expresiones artísticas de las que se han valido los humoristas venezolanos para efectuar su aguda crítica de la sociedad y de la realidad venezolana, sin menospreciar, por supuesto, a los autores, los medios de comunicación, ni  los temas fundamentales y recurrentes que han concitado su distintivo ingenio.    

I. ¿Qué es el humorismo?

El maestro Alfonso Ortega Carmona en su Reflexión sobre el humor en la antigua Grecia y Roma (Discurso en el Acto de Investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia en 2004) precisa acertadamente el concepto de humorismo: “Consiste sustancialmente el humor en poder reír o sonreír a pesar de todo. Se trata de una actitud de distanciamiento frente al mundo, frente a las cosas y aun respecto de uno mismo. Mientras la comicidad es el resultado de una acción, y ésta es preciso hacerla o descubrirla, el humor se tiene o no se tiene. Precisamente porque es una actitud, una disposición psíquica, del ánimo, y ánimos hay tantos como personas con sus propios e íntimos problemas”.

En este sentido, ya es famosa la frase de uno de nuestros primeros humoristas, el propio Libertador Simón Bolívar, quien, hablando de sí mismo, no sin sorna,  reconoció que “en el mundo ha habido tres grandes majaderos: Jesucristo, Don Quijote y yo”.

En lo que se refiere a los orígenes contemporáneos del humorismo, ya que el laureado académico español en su sesudo discurso se remonta también a sus orígenes helénicos y latinos, en el texto citado Ortega comenta: “Presumen los ingleses de haber acuñado la significación de humor en el actual sentido de buena disposición, complacencia, aptitud para mostrar o descubrir el aspecto ridículo de cosas o personas. Según su control lingüístico habría sido sir William Tempel, Conde de la familia Grenville, quien por vez primera a finales del siglo XVIII usó la palabra humour para describir el ánimo alegre, inclinado a reír o hacer reír, como típicamente inglés: «No creo equivocarme —escribió a uno de sus amigos— al decir que el carácter inglés sobresale en cierto modo entre todos los pueblos antiguos y modernos por lo que nosotros llamamos humour. Y aun esta palabra es propia nuestra y difícil de expresar en otro lenguaje. Este humor es un resultado de nuestro pueblo, de nuestro clima incomparable, como también de la serenidad de nuestros gobiernos y de la libertad de expresar opiniones».

II. Los grandes temas del humorismo venezolano

Narradores de renombre, ensayistas reconocidos, poetas de diverso signo, dibujantes, pintores, caricaturistas, articulistas de opinión, diseñadores gráficos, todos se han valido, en su momento, de los temas primordiales y recurrentes para concretar su particular manera de entender el humorismo, entre los que destacan:

  1. Los políticos

Difícilmente pudiese existir el humorismo sin el aporte cotidiano que realizan mandatarios, congresantes, jueces, militares, funcionarios públicos, en general. En Venezuela, sería larga y prolija la lista tanto de autores como de políticos que han sido protagonistas de la sátira humorística.

A finales del siglo pasado, en diferentes escenarios, y en especial, en la celebrada Radio Rochela, Cayito Aponte, Pepeto, Ruyío, Laureano Márquez hacían de las suyas imitando a los presidentes Carlos Andrés Pérez, Rafael Caldera, Luis Herrera Campins o a Jaime Lusinchi, así como en la actualidad Rolando Salazar realiza excelentes imitaciones del Comandante Presidente Hugo Chávez.

En relación con este último personaje resalta la reacción de la opinión pública y de los medios de comunicación social frente a las amenazas que desde el gobierno formularon al humorista Laureano Márquez, por un artículo de su autoría titulado: Una Venezuela sin Esteban, en el que opinaba lo siguiente.

“Una Venezuela sin Esteban es difícil de imaginar, pero todos los científicos coinciden en señalar que el día en que el Presidente dejará el gobierno está cada vez más cercano y han realizado un documental para History CH en el que relatan cómo será Venezuela cuando el Jefe de Estado ya no esté…

Primer día sin Esteban: La gente realmente no puede creerlo y comienza a vivir un estado de confusión. Grupos armados pro gobierno (anterior) destruyen lo que queda del país (que afortunadamente era muy poco) … Algunos ya completamente enloquecidos siguen aplaudiendo en Miraflores y gritando Uh, Ah… Martha Colomina y Miguel Ángel Rodríguez toman la plaza Bolívar con un grupo de motorizados y cercan a Lina Ron… Venevisión se declara antichavista furibunda…

Primer mes sin Esteban: Algunos todavía no reaccionan, pensando que va a regresar en cualquier momento. La gente comienza a dejar de comprar dólares como locos. El grueso de los militantes del PSUV dicen que nunca se imaginaron que el gobierno hacía las cosas que comienzan a descubrirse y que ellos no sabían… Llega al país ayuda humanitaria…

Seis meses sin Esteban: … Nicaragua y Cuba reclaman sus mesadas ante la corte de La Haiga. Llegan los primeros inversionistas. Los diputados chavistas comienzan a notar que las leyes que aprobaron antes son bastante antidemocráticas porque ahora se las aplican a ellos, y contribuyen a cambiarlas. Ya están libres todos los presos políticos juzgados arbitrariamente o detenidos sin juicio. Esteban sigue viviendo en Cuba con la excusa de que sin él “en Venezuela no hay quien viva” y se rebusca cantando en el Tropicana. …

Diez años sin Esteban: Comienzan a verse los primeros signos de reactivación económica. Ya hay inversionistas extranjeros que vuelven a confiar. La imagen internacional de Venezuela comienza a mejorar y luego de dos periodos de alternabilidad política sin traumas, la gente vuelve a creer en la solidez de la democracia. Los venezolanos que partieron del país durante el gobierno de Esteban, comienzan a regresar en masa atraídos por esta buena imagen internacional y por la reforma de la seguridad social que garantiza un sistema de salud decente a los ciudadanos. Se consigue nuevamente azúcar en los supermercados.

Veinte años sin Esteban: Muere oficialmente Fidel Castro y Raúl le pide a Esteban que abandone Cuba. Esteban regresa al país. José Vicente Rangel denuncia en su programa dominical las corruptelas de su gobierno y da nombres de los que se enriquecieron, menos uno. El ex presidente hace audición en Venevisión para conducir Sábado Sensacional, que aún a la fecha sigue sin animador, pero el canal le pinta una del tamaño de la colina y denuncia las atrocidades de su gobierno y la repugnante complicidad de algunos. Esteban se dedica a las tierras familiares en Barinas, en medio de constantes protestas de sus trabajadores por mejoras salariales y explotación capitalista.

Cien años sin Esteban: Del final del siglo XX venezolano y los inicios del XXI sólo queda ya un mal recuerdo. Se estudia el periodo como ejemplo de lo que no debe hacerse con un país. Muchos historiadores dicen que Venezuela entró al siglo XXI cuando Esteban dejó el poder. La gente ve con asombro los videos de cómo él se dirigía al país, de cómo trataba a los ciudadanos y a sus propios ministros. Muchos creen que se trata de una broma del programa cómico más antiguo de la televisión venezolana, Radio Rochela, que vuelve a estar nuevamente al aire en señal telepática abierta”.

La influencia de este artículo sobre la opinión pública nacional puede ser comparada con otras dos acciones humorísticas que se realizaron en el pasado con el fin de ridiculizar los excesos y la manera de ejercer el poder: En primer lugar, La Delpiniada,  realizada el 14 de marzo de 1885 con el fin de realizar una caricatura de los actos de lisonja que se efectuaban para rendirle honores a Guzmán Blanco. Ildemaro Torres recuerda:

“Dentro de la ‘cultura del relumbrón’ del guzmancismo era manifiesta, con rango social, la adulación a Guzmán Blanco, consistente principalmente en señalarle méritos y virtudes superlativas de tipo intelectual, en especial en el campo literario. Para expresar sus sentimientos de repulsa a tal situación, un grupo de intelectuales ideó lo que se conoció como ‘Velada Literaria en honor al poeta del Guaire, Excelentísimo señor don Francisco Antonio Delpino y Lamas’, parodia de los actos laudatorios que con frecuencia se hacían en Caracas en torno a la figura del mencionado gobernante” (1)

En segundo término, destaca La Sacrada realizada en los carnavales de 1901 en honor al quincallero libanés popularmente llamado General Sacre; de acuerdo con Aquiles Nazoa:

“La plaga de caudillos rurales con jerarquía militar que al calor de las guerras y escaramuzas civiles había prosperado en Venezuela a todo lo largo del siglo XIX, llegó a un extremo asfixiante por los años de 1900, con la contribución de nuevos generales y coroneles que le había sumado el presidente Cipriano Castro, al invadir a Caracas en 1899. En un valeroso gesto de afirmación civil frente a los improvisados generalatos y coronalatos que pretendían ejercer su dominio en la vida pública, los estudiantes y un grupo de intelectuales de Caracas decidieron hacerles en 1901 un escarmiento simbólico. Para ello aprovecharon las fiestas de carnaval y capitalizaron la manía castrense del quincallero libanés Alfonso Sacre, personaje popular que se hacía llamar el General Sacre. Paramentado con los más vistosos arreos de un alto jefe militar, Sacre fue paseado por las calles de Caracas por una comitiva de sesenta coches y una multitud de estudiantes a caballo, uno de ellos llevando la corona con que se había decidido coronar a Sacre en acto solemne (…) Los actos, habían venido siendo cuidadosamente organizados desde octubre del año anterior, por la agrupación jocosa “Sociedad de Glorias del General Sacre” y animados con dibujos y artículos por las plumas satíricas de “El Pregonero” y “Linterna Mágica”. A raíz de la apoteosis de Sacre numerosas personas fueron llevadas a la cárcel, y el gobierno decretó la clausura de la Universidad”. (2)

  1. La idiosincrasia nacional

Por idiosincrasia podemos entender, DRAE de por medio, los rasgos, temperamento, carácter, etcétera, distintivos y propios de un individuo o de una colectividad. Por supuesto que nuestros numerosos y excelsos humoristas desde tiempo ha, no han escapado a la tentación de reflejar en sus caricaturas, sainetes, obras de teatro, relatos, fábulas, artículos de opinión, lo que somos, nos define y constituye.

Especial atención vamos a poner en dos de nuestros más destacados humoristas, sin menospreciar a los tantos otros que se han ocupado de nuestro peculiar entorno.

Miguel Otero Silva, en poema beisbolero, le dedica una idiosincrásica poesía a Yolanda Leal, nuestra primera candidata electa por decidida votación popular a un destino público, en este caso la Reina del Béisbol, en franca oposición a la blanca y acomodada Oly Clemente. Escribe Otero en su Glosa para Yolanda Leal: “Yolanda de Venezuela / mi pueblo te necesita / por morena y por bonita / y por maestra de escuela // El estrai de tu sonrisa / rompió su curva en mi pecho / y yo me quedé maltrecho / y abanicando la brisa. / Corredor con mucha prisa / mi corazón sin cautela / salió en busca de tu escuela / y tu mirada profunda / lo puso fuera en segunda / Yolanda de Venezuela // ¡Quién fuera rolín sin pena  / para tu pie acanelado! / ¡Quién fuera flai elevado / para tu mano morena! / En la tribuna más llena / donde Juan Bimba más grita, / con tu voz de agua bendita / proclamando la victoria, / para cubrirse de gloria / mi pueblo te necesita. //  Cuando para mi desgracia / te alargué la mano terca / tú me volaste la cerca / con el jonrón de tu gracia. / Reina de mi democracia, / soberana de Pagüita, / en la clara nochecita de tus ojos retrecheros / me anotaste nueve ceros / por morena y por bonita. // Fuiste línea disparada / hacia tu pueblo, de frente, / y en ti el pueblo valiente / logró su mejor jugada. / Así quedaste engarzada / en manos de Venezuela, / manojito de canela / Reina la más majestuosa  / por morena y por hermosa / y por maestra de escuela”.

Pero, sin dudas, el humorista mayor de nuestra idiosincrasia es Pedro León Zapata. En efecto, el maestro desnuda a sus personajes propios de nuestra realidad sin necesidad de despojarlos de sus vestiduras. Zapata actúa como un traductor de creencias y de sentimientos para comunicarnos la esencia de una ideología, el espíritu de una proposición vital. Sus personajes, poderosos, ricos, marginales, afectados, sifrinos, conservadores, prejuiciados o vanguardistas son una vitrina de la realidad sociocultural venezolana. El poder, el chisme, la fiesta inolvidable, la devoción, la comisión recibida, la gesta libertaria, el discurso, la inauguración, la telenovela, la corrida de toros, la cadena nacional, el mitin del partido, la adulación pública o privada, los insultos del gobernante, en fin, cualquier cosa que acontece para bien o para mal en la sociedad venezolana es suficiente para que el maestro Zapata tenga un motivo para su particular manera de interpretar la siempre diversa y prolija venezolanidad. Caricaturas, dibujos y pinturas se asocian para darle contenido a la expresión profunda de una idiosincrasia que la ironía y la sátira del humorista refuerzan y relativizan para hacer más evidente lo oculto y mucho más notorio lo irrevelable. Zapata es el otro yo de todos nosotros.

  1. La Ecología

Una de las acepciones de la contemporánea y trascendental disciplina de la ecología es la defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente. En las expresiones del humorismo contemporáneo destacan las caricaturas, dibujos y pinturas de Régulo Pérez y Abilio Padrón, quienes desde diferentes plataformas expresivas se han propuesto denunciar las aberraciones que el hombre, el capitalismo, la sociedad industrial cometen contra el futuro y la vigencia del planeta Tierra.

Pestes, virus, plagas, epidemias, gérmenes, infecciones, miasmas, catástrofes, hedores, pandemias, fiebres de distinto signo y significación se ensañan contra el hombre y el planeta, pero ninguno como la irresistible y no controlada Peste del Amor, cuya aventura narra Luis Britto García, en sintético y sardónico relato: “La Peste del amor ataca al Supermachista hasta degradarlo a la ranchera, la metafísica, la lectura de Stendhal y otros síntomas repugnantes. Doradamente vestido de charro, desafía a su adorada a la ruleta rusa amorosa, cargado el revólver de seis balas, una por cada vez murió mirándola de lejos. Contra la diana de sus propios ojos dispara la adorada el revólver y mata al Supermachista, que se había quedado a vivir en ellos. Al cementerio los llevan: ella, tan muertita como una estrella caída; él, condenado a vivir para recordarla, llamándola en exhalaciones, hasta que los cielos se van quedando tan vacíos”.

  1. El Petróleo

Venezuela es petróleo; desde que el oro negro reventó a principios del siglo XX en nuestro Zumaque para atestar las arcas de las compañías foráneas y el tanque de los consumidores extranjeros, nuestros humoristas han venido dedicándole al vilipendiado hidrocarburo miles de caricaturas, relatos y artículos. Sin embargo, una vez más, quien hace suyo el tema sin negar el aporte significativo de Régulo, Abilio, Muñoz, Pancho, Queralt o Leo, a lo largo de la larga historia de nuestro humorismo es Pedro León  Zapata.

En efecto, caricatura más, caricatura menos, Zapata satiriza a una sociedad que se debate entre los extremos de la riqueza y la miseria, producto del desacertado manejo de la riqueza petrolera. El humorista, en sus múltiples caricaturas sobre el tema, evidencia contradicciones y sin sentidos, muestra la dualidad de un país que es libre y esclavo a la vez, soberano y dependiente, autónomo y subordinado. El artista no se llama a engaños cuando ilustra la falacia de una pretendida independencia económica en un mundo globalizado en el que las ataduras políticas, las áreas de producción, la dependencia tecnológica, la realidad de los mercados, producen cambios y alteraciones que minimizan las nociones de Estado y soberanía, y generan profundos conflictos societales.

Así tenemos prolijo al artista, quien, haciéndose además eco de lo planteado años ha por Uslar Pietri, caricaturiza a sus personajes variopintos, a los venezolanos de todos los días, invocando a Dios para con toda humildad y devoción pedirle al Supremo: “¡Ilumínanos, ¡Señor, y enséñanos a sembrar el petróleo…!”

 

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

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