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En tu vientre, todo es verdad MILAGROS, ALAS Y LA VIRGEN DE FÁTIMA EN LA NUEVA NOVELA DE JOSÉ LUIS PEIXOTO, por Faitha Nahmens Larrazábal

José Luis Peixoto
Jose Luis Peixoto alterna el relato histórico del milagro de Fátima con otras voces como la de la madre del autor que, instalada en su conciencia, irrumpe en su proceso creativo y se convierte en parte de él.

La ficción y la realidad son dos gemelas unidas por la espalda. La ficción no es una mentira. Es una recreación sostenida sobre datos comprobables —los que la mantienen de pie en medio de la plaza— del texto. Quizá por eso, porque además de novelista, dramaturgo y poeta, el escritor portugués José Luis Peixoto es traductor y articulista, el ganador del premio José Saramago, del Premio Libro de Europa, del Premio da Sociedade Portuguesa de Autores y del premio Océanos, de Brasil, compagina ambas: entiende de recrear con imaginación y de intuir sobre la historia.

—La lista de autores insoslayables sería inmensa pero sin duda, mi respuesta tendría que incluir a Fernando Pessoa y José Saramago.

Así, creíble como los milagros y las apariciones, verdadera como la fe y las miserias humanas, es su novela más reciente, la que se presenta en Caracas este viernes 8 de diciembre —día de la Inmaculada—, a las 3 de la tarde en el Festival de la Lectura de Chacao, de la mano de la editorial Bid&Co. Se trata de En tu vientre, obra que desarrolla —con verbo poético, verbo carne y verbo alma— la historia de la serie de apariciones de la Virgen de Fátima, ocurridas hace 100 años, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, en la Cueva de Iria.

—La historia tiene siempre una importancia muy grande para la literatura. Sea cual sea el asunto de cada texto determinado, el tiempo en el que se escribe siempre es determinante. Las palabras que se eligen llevan el sentido que tienen en el momento en que se escriben pero, en simultáneo, es cierto también que son ellas las que tienen el poder de atravesar el tiempo. En el caso de este libro, las conexiones que el texto tiene con la historia son fundamentales para una comprensión lo más completa posible. Lo que escribí, mismo se habla de 1917, solo podría escribirse ahora, es una perspectiva de ahora. Leí mucho sobre ese tema, pero no abdiqué de una posición, tal vez sutil, que es de este tiempo y que dice respecto a las cuestiones de ahora.

Sobrecogedora imagen de luz que habla con voz sin tiempo, se hace visible María en esta nueva advocación ante aquellos tres niños Lucía, Jacinta y Francisco, que quedan convertidos de la noche a la mañana en mensajeros del recado divino del rezo del rosario como contrapeso en tiempos de guerras anunciadas. En 1917, el año del triunfo de la revolución bolchevique, causaría inmenso revuelo el testimonio de los pastorcitos en sus casas, el pueblo donde vivían y el mundo todo, una vez conocidas sus revelaciones. Provocan actos devotos y sorna, descreimiento y la movilización de la iglesia, de los científicos y de la prensa. Canonizados este año por el papa Francisco los depositarios de los pronósticos de la santa madre —la Segunda Guerra Mundial, la conversión de la Rusia soviética y el intento de asesinato de Juan Pablo II— la novela y la conmemoración atraen al unísono a devotos de la fe y de la literatura.

Imaginación e investigación, historia realmaravillosa de prodigios y perfumada tierra, la prosa de Peixoto nos adentra en la cotidianidad específica de aquellos días, en la espiritualidad profunda de unos pastorcitos con cualidades de otro mundo —dos murieron a los pocos meses de la experiencia, Lucía, la prima de los dos hermanitos casi llegó a los cien— y en el dolor de una madre; obra feminista de gran riqueza literaria y profunda carga emocional En tu vientre es una reflexión sobre la maternidad. Cuando Lucía confiesa haber visto a la Virgen sobre una encina, la madre le responde: “No pienses que esta es una casa de mentiras”. La supuesta blasfemia de la niña ungida traspasa las paredes de la vieja vivienda para colmar las esperanzas de centenares de peregrinos que, atraídos por la noticia, irrumpen en sus tierras, destrozando los campos.

—Todos tenemos una madre. Esa persona tiene muchísima importancia a lo largo de nuestra vida y en la formación de nuestra personalidad. En muchos aspectos, la persona que somos depende de la madre que tuvimos la suerte de tener. Para mí, escribir este libro el algo que yo nunca podría hacer ignorando las referencias que tengo de mi cultura. La cuestión de Fátima, la importancia que ese tema tiene en la historia reciente de Portugal —un impacto que se está más allá del obvio—, es algo que yo no podría ignorar; en lo que respecta a las distintas perspectivas que el libro tiene sobre las madres, la experiencia y las referencias que tengo de mi propia madre son también fundamentales. Creo mucho en la experiencia como aspecto formador de nuestros valores y ideas, pero también estoy cierto de que hacer literatura siempre es una tarea que implica un trabajo sobre esas experiencias. El texto es un resultado de lo que sabemos pero, al mismo tiempo, es más de lo que sabemos.

Jose Luis Peixoto alterna el relato histórico del milagro de Fátima con otras voces como la de la madre del autor que, instalada en su conciencia, irrumpe en su proceso creativo y se convierte en parte de él. E intercala una suerte de palabra de Dios que permite vislumbrar los orígenes de la creación. Tal y como reseña la crítica internacional, a través de una atmósfera de ensueño, En tu vientre otorga una nueva dimensión, delicada y profunda, a los célebres episodios de uno de los misterios que marcaron la memoria emocional lusa del siglo XX, y reflexiona sobre la fe que depositamos en lo intangible. Una entrega similar a la que la madre establece con el hijo o el escritor con la palabra.

—En Portugal, esta es una historia muy sensible. Hay que tratarla con mucho cuidado por la importancia que tiene para tantos, en distintos niveles. Esas circunstancias fueran el desafío que tuve que resolver. Sin embargo, es también cierto, que esta es una historia que lleva algunos aspectos que, para mí, son muy interesantes, a los cuales estoy muy ligado y sobre los cuales ya escribí mucho en el pasado, como ocurre con el tema de lo rural. Así, me sentí muy atraído por ese tema tanto por lo que tenía de difícil y arriesgado para mí, como por lo que tenía de más familiar.

Publicado en más de 20 idiomas, José Luis Peixoto es un escritor que cree que las escenas bucólicas, indagar en lo rural es realmente ¡lo revolucionario! Autor de Galveias, una novela ubicada en su pueblo natal, al que dedica su verbo, Peixoto admite que le preocupa el hecho de que la gente tenga fresco en su imaginario a Nueva York, aunque nunca la haya visitado, y en cambio oiga hablar del pueblo portugués y sienta, asombrosamente, que ‘está lejos’. “Pues Galveias es más antigua que New York”, respinga. En su Galveias, un pueblo pequeño del mapa portugués de alrededor de mil habitantes, tiene lugar una singular historia de asombro y cotidianidad, que se teje con las vidas de personajes también universales, a quienes  la caída de un objeto desconocido, durante una noche de enero del orwelliano año de 1984, les vuelca los hábitos y las costumbre. Meteorito o cualquier cosa que el lector imagine, el fuerte olor a azufre de despide aquello cambia absolutamente la realidad. Peixoto emparenta, combina, cose con fino bordado lo constatable y lo surreal, Remedios la Bella con su alter ego, la fe en los ángeles con las naves espaciales y las ovejas. Galveias, el pueblo donde tiene lugar todo aquello, bien podría estar en Latinoamérica.

—La literatura nunca puede abdicar de su historia. Debe tener consciencia de ella y, cuando posible, debe utilizarla. La historia es un patrimonio muy importante. En efecto, este libro tiene ligaciones muy claras con algunos aspectos del estilo del boom latinoamericano. Hay algunos episodios que ocurren con el personaje principal que son descritos de una manera que llega directamente de la experiencia de eses autores. Esa manera de narrar permite dejar una interrogación: ¿milagro o imaginación? La respuesta, espero, será encontrada por el propio lector.

Licenciado en Lenguas y Literaturas Modernas (inglés y alemán) por la Universidad de Nova de Lisboa, nativo de un país católico, autor prolijo también de Una casa en la oscuridad, Cementerio de pianos, Nadie nos mira, Te me moriste, José Luis Peixoto habrá quedado prendado por el relato registrado de Lucía cuando describió su visión: la de una mujer más brillante que el sol, vestida de blanco, con un manto con bordes dorados y con un rosario en las manos, sobre una encina. Siempre se ha dicho que orar y escribir poesía son sinónimos.

—Hoy en día, me parece que es fundamental buscar una perspectiva literaria que favorezca la novedad. Las fronteras de los géneros, como la mayoría de las fronteras artísticas, son un desafío a esa libertad esencial que la arte siempre busca. Por eso, hay que manejar esas fronteras, hay que hacerlas trabajar en favor de lo que queremos decir. Este libro tiene consciencia de toda la posibilidad de transgresión que los géneros literarios ofrecen y, por eso, intenta transgredir pero con una intención que sirva a los propósitos centrales de este texto específico.

¿Es la idea del que escribe hacer conexión, estremecer la soledad del otro? ¿Es la esperanza además del camino la meta en En tu vientre? José Luis Peixoto habla desde Portugal, como lo hará por vía electrónica en la Plaza Altamira.

—Sin esperanza no somos personas. Hoy en día, con lo difícil que está el mundo, tenemos que mantener la esperanza como un valor imprescindible. La esperanza, creo, es la fuerza vital más esencial, es lo que nos hace acreditar que cada día será importante, que vale la pena seguir vivos, construyendo el futuro. Es muy importante creer que seremos capaces de construir un tiempo mejor de lo que tenemos.

El embeleso del verbo ¿puede paralizar, opacar, extraviarnos? ¿Cómo librarse de un texto litúrgico que imanta? ¿Cómo inventarlo con tal delicadeza? ¿Debe quien escribe evitar el encandilamiento de la exquisitez? La palabra hermosa ¿hace meandros en el trayecto? De esto seguramente también conversará en esta cita urbana y literaria, que celebra los 450 de Caracas.

—Hay momentos en que la búsqueda de la belleza es un objetivo. Hay otros en que puede ser una distracción, un error. En este libro, creo, ese cuidado está presente con dos intenciones. Como intento de dar cuerpo a un ideal y, también, como ironía sobre algo que se aplasta de la realidad. La perfección es una característica que no pertenece a los humanos, que hace parte del divino. Una de las reflexiones que este libro intenta es, justamente, sobre las fronteras entre el humano y el divino.

Y de milagros. De si le ha ocurrido alguno.

—Me parece que hay dos formas de entender lo que pueden ser los milagros: o todo es milagro, o nada es milagro. Personalmente, prefiero la primera. Me parece que la vida está llena de milagros, desde que nacemos hasta que morimos. En nuestro derredor, hay mucho que no entendemos. El libro intenta llamar la atención a tal maravilla. No necesariamente desde una perspectiva religiosa; buscar las distintas dimensiones de lo que es la vida, es parte de las ganas de vivirla al máximo.

Y claro, de su vida. De su infancia, de cómo llega a la literatura. Si su madre le leía poesía

—Entrar por las palabras, buscar su verdad, es una aventura, una experiencia, tenemos que estar presentes para hacerlo. La literatura me hizo perder mucha de la timidez que tenía en joven. La edición de los libros, las entrevistas como esta, te hacen dar rostro a la voz que está presente en los libros. Al mismo tiempo, hasta esa voz es una presencia. Hay que tomar la iniciativa de hablar. Mientras niño, nunca me imaginé como distinto de los otros. Hacía lo que todos hacían. Había libros, pero había muchas otras cosas también.

Y de escribir. ¿Es una forma de filosofía? ¿Es una urgencia insaciable? ¿Es una forma de habitarnos? ¿Escribir es su forma de ser?

—Escribir es una forma de vivir. Escribir es todo eso y mucho más. Escribir es ser.

El hombre que sueña con un mundo mejor, “con que yo mismo pueda ser una persona mejor” y que antes de mirar los otros, cree que “tenemos que mirarnos a nosotros mismos, siempre”, le podrá dedicar asimismo unos minutos a los adjetivos que otros temen.

—No se puede temer a ninguna palabra. Todas tienen su lugar. Uno siempre debe tener la ambición de buscar el lugar más cierto para cada palabra. Pero hay que mantener presente que no somos perfectos. Hay muchas posibilidades de, con frecuencia, dejarnos palabras fuera del lugar.

Y a la poderosa frase ¿una palabra tuya bastará para sanarme?

—Sí, el verbo puede curar y cura todos los días. El verbo es el antídoto más eficaz contra venenos horribles, como la guerra. Creo que quién escribe libros siempre acredita en esa idea. Lo más probable es que, en algún momento, una palabra lo haya sanado. La función más noble de las palabras es aproximar las personas, crear entendimiento.

José Luis Peixoto tiene una palabra favorita.

—Dignidad. Hoy, esa es mi palabra favorita.

Y una mirada peculiar de Caracas. Vino. Y leyó a nuestros autores

—Estuve en Venezuela una sola vez, en 2015. Caracas me sedujo. Es una ciudad muy fuerte que, para mí, me proporcionó una experiencia muy intensa. Lo más importante, por supuesto, siempre son las personas. Las personas de origen portuguesa que encontré en Venezuela me hicieran conocer mejor mi propio país. Sus historias de coraje y de trabajo me inspirarán y me dieran mucho que pensar. Se trata de gente que lleva, al mismo tiempo, una sensibilidad portuguesa y venezolana. Me parece que lo que alcanzarán debe ser motivo de orgullo tanto para Portugal como para Venezuela. Después de mi visita a Caracas tuve la oportunidad de leer una buena cantidad de autores venezolanos actuales, lo que me impactó muchísimo.

Cierre del Festival de la Lectura el viernes 8, cita con la palabra, se anuncia un milagro a través del ciberespacio. José Luis Peixoto, autor de En tu vientre, será una aparición con alas en la también llamada Plaza Francia.

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

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