provigil and low testosterone provigil still tired maker of provigil ritalin provigil and inderal provigil emedicine
Inicio / Destacado / En pos de los valores democráticos CIUDADANÍA Y CULTURA POP, por María Eugenia Contreras

En pos de los valores democráticos CIUDADANÍA Y CULTURA POP, por María Eugenia Contreras

Educación y tecnología
La información disponible en Internet, las redes sociales y las plataformas de streaming permiten el acceso y consumo de contenido diverso por múltiples vías.

La sociedad de la información y los símbolos icónicos de la cultura pop pueden ser grandes aliados para transportar conceptos fundamentales para forjar ciudadanía en los niños y adolescentes de hoy y a partir de sus amadas e inseparables pantallas.

Polémicos resultados electorales recientes en el mundo, hacen cuestionar el pensamiento ciudadano actual, la valoración de la democracia y la comprensión de esta para el colectivo. Entender hoy por hoy que los derechos fundamentales son el corazón de la democracia y que estos, a su vez, no pertenecen a ningún partido o ideología, no es algo tan sencillo. La gran pregunta es cómo hacer que los valores democráticos sean internalizados por el cuerpo electoral, antes de que sea tarde.

La educación cívica aparece directa o indirectamente en la vida escolar. En muchos casos, la trascendencia de esos contenidos no es comprendida por los estudiantes. Trabajo importante hacen diversos think tanks captando público joven, nuevos integrantes del cuerpo electoral que en ocasiones se acercan a la comprensión de los fenómenos políticos cuando ya se encuentran coqueteando con alguna filiación partidaria.

El mejor momento para forjar cultura democrática es la infancia. La pregunta es cómo lograr que los chicos se interesen genuinamente por temas como los sistemas de gobierno, los derechos humanos, el funcionamiento de la democracia, entiendan esos conceptos y así desarrollen su pensamiento crítico. ¿Es realmente una quimera?

Hoy tenemos una sociedad con reglas distintas. La información disponible en Internet, las redes sociales y las plataformas de streaming permiten el acceso y consumo de contenido diverso por múltiples vías. Nuestros hijos, desde edad temprana, están inmersos en la red, bombardeados digitalmente. Vivimos desconcertados por la capacidad de los chicos de mimetizarse con los dispositivos digitales, alejándose del esplendor de un día lindo o de la dinámica de las comunicaciones interpersonales. Pero ¿acaso esto es tan malo?

La rapidez en el consumo de contenidos y el acceso a estos por libre demanda es cuando menos un medio diferente y llamativo para presentar, a través de distintos insumos, situaciones que reflejan temas absolutamente vinculados con los valores democráticos, con el funcionamiento de las sociedades libres y con los derechos humanos. El reto es encontrar esa identidad en el contenido que interesa a nuestros pequeños, compartir ese espacio de entretenimiento con ellos y generar intercambios de ideas a partir de ahí, transportando conceptos complejos a su nivel de comprensión y usando las metáforas que se nos presentan.

Estrategias de cineforo, charlas TED, debates sobre contenidos colgados por youtubers o alguna publicación viral pueden ser vehículos idóneos para llevar a los votantes de mañana el conocimiento necesario para forjar pensamiento crítico desde hoy. Son perfectos puertos de entrada para instalar las ideas básicas y sembrar la maravillosa curiosidad por las ideas detrás del entretenimiento que consumen.

Los personajes creados por Stan Lee son perfectos para esto. Hablar de diversidad a partir de los X-men, o de totalitarismo desde la saga Star Wars, incluso de democracia representativa y parlamentarismo (con los episodios I, II y III). La reciente segunda parte de Animales fantásticos, basada en la obra de J.K. Rowling, ofrece un insumo ideal para hablar de populismo a partir del discurso de Grindelwald con el que suma un buen número de magos a su supuesta causa, diciendo lo que muchos quieren oír, generando empatía mientras busca culpables ajenos, omitiendo explicar con claridad cómo él va a lograr materializar esa realidad soñada.

¿No son acaso un tuit o un post de Instagram los medios ideales para hablar de libertad de expresión, derecho a la información, tolerancia y fake news? ¿O los juegos en red el contexto perfecto para enseñar la importancia de la protección de datos personales? ¿Un meme ofensivo no sirve para hablar de dignidad y derecho al honor?

Hacer siempre lo mismo para esperar resultados distintos es cosa de tontos. Quizá sea tiempo de empezar a hacerlo distinto, para intentar obtener a mediano plazo una cultura democrática más sólida, desde mucho antes de estar llamados a votar. Ejercer ciudadanía es un enorme poder y, como bien dijo Stan Lee, «un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

Publicado originalmente en http://dialogopolitico.org/testimonios/ciudadania-y-cultura-pop/

 

 

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

Te interesa

Andrés Manuel López Obrador 4

Argentina y México LOS INTELECTUALES Y EL PODER, por Andrés Hoyos

Aunque no hay una ley universal que diga que los intelectuales van a contrapelo del …

Deja un comentario