Inicio / CINE Y TV / Elle MÁS ALLÁ DE ESTOCOLOMO, por Luis Daniel De León 

Elle MÁS ALLÁ DE ESTOCOLOMO, por Luis Daniel De León 

Elle
Existen elementos de comedia negra muy presentes y de forma constante que hacen que la historia no se convierta en un mero juego entre el gato y el ratón.

Especial para Ideas de Babel. Elle es una película inusual, en todos los sentidos. Paul Verhoeven sabía esto desde el principio, así que no es de extrañar que hubiera tenido que arriesgarse a llevarla al mercado europeo y decidir rodar en Francia, incluso si eso implicaba usar gran parte del tiempo de la preproducción en aprender el idioma. Está basada en la novela Oh… de Phillippe Djian. Ha sido elogiada por la crítica tras su estreno en Cannes y es considerada como una de las mejores interpretaciones de Isabelle Hupert.

Cuenta la historia de Michèle Leblanc (Isabelle Hupert), una exitosa ejecutiva encargada de una empresa de videojuegos. Un día es violada en su propio hogar por un hombre con una máscara de esquí. Contrario al sentido común, en vez de informar este hecho a la policía Michèle intenta continuar su vida con normalidad pero en busca del asaltante sexual, con el que desarrolla una extraña relación.

Durante gran parte del tiempo Verhoeven presenta la historia como un thriller psicológico y en este aspecto funciona perfectamente. Sin embargo, existen elementos de comedia negra muy presentes y de forma constante que hacen que la historia no se convierta en un mero juego entre el gato y el ratón. Conocemos cada uno de los aspectos de Michèle, con especial hincapié en explicar cada una de sus facetas, no solo como víctima, sino también la forma en que se comporta con sus empleados, amigos, sus padres y su hijo.

Sin querer revelar giros y aspectos claves de la trama, tras varias pistas falsas a mitad del segundo acto se revela la identidad del violador como alguien bastante cercano en la vida de la protagonista. A pesar de esta tremenda revelación ella mantiene su posición inicial de no involucrar a la policía en el caso (se nos revela que el padre de ella es un asesino en serie cuya audiencia para la libertad condicional se aproxima) y en vez de eso termina por tomar la situación en sus propias manos.

Es una película con un tema de una enorme carga emocional e interesantes reflexiones sobre la psique humana con respecto a la sexualidad e incluso al vouyerismo, pero lo mejor de todo sigue siendo la interpretación de Isabelle Hupert que en todo momento destaca. La vida de su personaje está llena de relaciones confusas y dramas familiares sumados a las ya mencionadas situaciones extra cotidianas traumáticas y violentas. Lidia de forma constante con cada una de estas situaciones pero en todo momento es quien mantiene el control con una frialdad inquietante y fascinante.

Quizás el único aspecto negativo sea un excesivo uso de tramas secundarias, aunque agregan profundidad a la vida personal del personaj, que es un punto a favor. Existen momentos en los que no todas estas historias llegan a sentirse justificadas o con un propósito para la historia central. Dentro de todo sigue siendo una película admirable que podría resultar controvertible para algunos pero no deja de ser una propuesta novedosa.

 

 

 

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

Te interesa

José Pulido Foto Garcilazo

El agobio de la marginalidad LA CARACAS DEL DESASOSIEGO SEGÚN JOSÉ PULIDO, por Enrique Viloria Vera

Este país ha repartido mal/se lo digo yo en esta acera/ sacándole el cuerpo/ a la sayona …

Deja un comentario