provigil cena apteka when will provigil be generic provigil natural alternatives buy provigil online cheap provigil medicare coverage
Inicio / CINE Y TV / El vampiro del lago UNA PELÍCULA Y EL ÉXITO DEL CINE VENEZOLANO, por Edgar Rocca

El vampiro del lago UNA PELÍCULA Y EL ÉXITO DEL CINE VENEZOLANO, por Edgar Rocca

El Vampiro del lago 1
Si algún grupo de venezolanos por trayectoria y talento merecen ser parte de una película nominada o ganadora de un Oscar, si alguna vez eso sucede, es el grupo de profesionales que intervienen en El vampiro del lago.

El 1 de junio se estrenó la película El vampiro del lago. Opera prima de Carl Zitelmann, reconocido realizador de videoclips y cortometrajes, con más de 15 años de trayectoria. Demuestra el oficio en su primer largometraje, su gusto por la estética y la fotografía preciosista que viene de su background con el audiovisual animado. Esta película cuenta con todos los ingredientes para ser un éxito de taquilla. Está basada en la novela Un vampiro en Maracaibo de Norberto José Olivar.

Narra la historia de Ernesto Navarro, un escritor ambicioso que no ha podido alcanzar el éxito en su carrera. Desesperado por conseguir una historia para su próxima novela, se lanza tras la pista de un misterioso asesino, un hombre obsesionado con beber sangre y alcanzar la inmortalidad. El libro de Olivar se basa en un caso de la vida real, el de Zacarías Ortega, quien se conoció como uno de los asesino en serie más fuerte de Venezuela. Fue en el año 1975 cuando Ortega fue capturado y admitió haber cometido todos sus asesinatos porque tenía supuestamente un pacto con el diablo, quien lo protegía para que no muriera. Zacarías era brujo y le gustaba dormir a sus víctimas para cortarle las venas y beber su sangre.

Ahondar en los aspectos formales de esta película es quizá aletargar el texto y hacerlo menos entretenido, puesto que el realizador no considera que haga cine de autor. Él se considera admirador de Fincher, Spielberg, Hitchcock y piensa más en los géneros y el público. Su cine es el de la más alta factura del cine hecho en Venezuela. Fácilmente comparable con exitosas películas venezolanas del siglo XXI con el look americanizado como Hora cero, Hermano y La casa del fin de los tiempos y atención con estas tres comparaciones.

Venezuela junto a Portugal son los países que más veces han aplicado a los Oscars sin obtener ni una nominación a Mejor película de habla no inglesa. Ambos países, más de 30 veces han enviado películas a la Academia sin éxito hasta ahora. En el caso de Venezuela la película Hermano en 2010 y Libertador en 2012 pasaron los primeros filtros sin lograr entrar a la gala final. El vampiro del lago parece buscar esas lides aunque antes hay algunas cosas a analizar y evaluar al respecto.

Si algún grupo de venezolanos por trayectoria y talento merecen ser parte de una película nominada o ganadora de un Oscar, si alguna vez eso sucede, es el grupo de profesionales que intervienen en El vampiro del lago. Sobresalen el ojo en la dirección de fotografía de Gerard Uzcategui, el instinto en la dirección de arte de Matías Tikas, el acertado Rodolfo Cova como productor ejecutivo, que suele casarse con proyectos de éxito nacional y en festivales internacionales.

Una institución en el medio actoral como Miguelangel Landa, ofrece una interpretación siempre a la altura, con matices, con conocimiento del oficio. Lo acompañan actores de tanta calidad como Eduardo Gulino en un sobrio registro, Julie Restifo y Javier Vidal haciendo lo que bien saben hacer y otros más jóvenes que confirman que el legado de los actores venezolanos seguirá en pie, el consistente Sócrates Serrano, el camaleónico Paul Gámez, Abilio Torres y María Antonieta Hidalgo completan el trabuco.

Todo esto mencionado en los dos párrafos anteriores nos habla de una producción de alta calidad. Y al ver el film el espectador lo confirma, pero lamentablemente a lo que se apuesta es al boca a boca, en un medio actual dónde parece un mal vender una película como venezolana. El propio venezolano piensa que es malo, que todo está mal, ¿qué va a hacer apostando por una película de su patio cuando en realidad se quiere ir de acá? Los primeros números son dramáticos.

Cuarenta y tres salas a nivel nacional, acertado trabajo de prensa y distribución, todos los actores avocados a impulsar la película y aun así menos de seis mil personas vieron las película en su primer fin de semana. Una película que mezcla varios géneros como el policial, los vampiros, el suspenso, el terror, pensada para el público, tanto así que se le cambia el nombre a la novela en la que se basa la película, para hacerla más universal. Y aun así el público la recibe de forma tibia.

El vampiro del lago es una película tan atractiva como Hora cero, La casa del fin de los tiempos y Hermano. Por resultados de taquilla es injusto compararla. Y ahí es cuando se hace urgente pensar en que vamos a hacer como cinematografía. La comparación con estas tres exitosas películas viene casada con el hecho de que todas pertenecen a talentosos realizadores que hace 10 años grabaron su primera película, la estrenaron y aun esperamos sus segundas películas.

Es necesario ver una segunda película de esa Nueva Ola truncada, que entró a un proceso de stand by para muchos inexplicable. ¿Qué le dejan estos realizadores a su país? Se aplaude esta ópera prima, pero se alerta a que por el camino que vamos, los éxitos del cine venezolano no existirán. Es el momento de hacer puentes para exhibir en cines de otros países nuestras películas, dejar de venderlas como venezolanas, que lo son, pero por encima de eso son cine. Vamos pues a vender cine, genero, tráiler, título, El vampiro es un buen comienzo, falta ajustar cosas para poder avanzar.

EL VAMPIRO DEL LAGO. Venezuela, 2018. Dirección y guion: Carl Zitelman,  basado en la novela ‘Un vampiro en Maracaibo’ de Norberto José Olivar. Producción: Rodolfo Cova, Carl Zitelman – Factor RH / Doctor Caligari. Fotografía: Gerard Uzcátegui. Montaje: Camilo Abadia, Carl Zitelman. Música: Alain Gómez, Luis Daniel González. Director de Arte: Matías Tikas. Elenco: Sócrates Serrano, Miguel Ángel Landa, Eduardo Gulino, Abilio Torres, Julie Restito, Paul Gámez, Francisco Díaz, Javier Vidal. Distribución: Cines Unidos.

Sobre Alfonso Molina

Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores.

Te interesa

Searching

Searching LA POSMODERNIDAD EN LA NARRATIVA DEL MUNDO 2.0, por Luis Bond

Vivimos tiempos convulsos e imposibles de definir. La tecnología avanza con saltos agigantados, transformándose en …

Deja un comentario