La peste del insomnio / EL SUEÑO, LA MEMORIA Y LA ESPERANZA, por Alfonso Molina

Producido en cinco países, el film de Leonardo Aranguibel trasciende las fronteras.

A partir de ciertos pasajes de Cien años de soledad el cineasta venezolano Leonardo Aranguibel logró un poema fílmico que vincula el clima humano de la novela monumental de Gabriel García Márquez con la realidad de la pandemia que hoy azota al mundo.

La peste del insomnio reunió a treinta actores y actrices de América Latina para recitar las evocaciones de Aureliano y José Arcadio Buendía, Melquíades y otros personajes que han seducido al mundo desde 1967. El film contó con el amparo institucional de la Fundación Gabo. En 15 minutos, Aranguibel logra comunicar un mensaje múltiple de esperanza en medio de la crisis sanitaria y económica.Y lo hizo de una forma muy original, sin incurrir en los lugares de los audiovisuales sobre ayuda humanitaria

El cortometraje (que podrán ver con el vínculo a YouTube que está abajo) se estructura sobre la base de primeros planos de una selección impecable de intérpretes latinoamericanos (obviamente en cuarentena) que leen distintos párrafos del fragmento La peste del insomnio y el olvido referidos a Macondo, al lado de imágenes urbanas actuales que poco tienen que ver con Aracataca, el pueblo natal del Gabo, al lado de recreaciones realistas de ciertos momentos del fragmento. Producida en cinco países, La peste del insomnio trasciende las fronteras.

Lean este párrafo de la obra literaria:

«Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos más impresionantes de su niñez, Aureliano le explicó su método, y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: mesa, silla, reloj, puerta, pared, cama, cacerola. Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca, chivo, puerco, gallina, yuca, malanga, guineo. Poco a poco, estudiando las infinitas posibilidades del olvido, se dio cuenta de que podía llegar un día en que se reconocieran las cosas por sus inscripciones, pero no se recordara su utilidad. Entonces fue más explícito. El letrero que colgó en la cerviz de la vaca era una muestra ejemplar de la forma en que los habitantes de Macondo estaban dispuestos a luchar contra el olvido: Esta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que hervirla para mezclarla con el café y hacer café con leche. Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita.»

Este cortometraje muy especial evidencia la pertinencia de la obra de García Márquez en nuestra vida cotidiana. Tanto en la literatura, como en el cine y en el periodismo, el escritor de Aracataca frecuentaba temas relacionados con las enfermedades y las pestes. Y, en este caso, son muchas las similitudes y referencias que se pueden encontrar entre la peste del olvido que llegó a Macondo con la pandemia de la covid-19 que ha azotado el mundo.

LA PESTE DEL INSOMNIO, Argentina, Brasil, Colombia, Chile y México, 2020. Concepto, guion y producción: Leonardo Aranguibel. Producción: Cabe Bossi , Lucila Hertzriken, Silvia Durán, Oscar Godoy y Mariano Carranco. Dirección técnica y montaje: Marco Colantoni. Dirección de arte: Miguel Oldenburg. Elenco: De Colombia: Marcela Mar, Andrés Parra, Manolo Cardona, Julián Román, Maricela González y Ana María Orozco. De Argentina: Ricardo Darín, Adrián Suar, Leonardo Sbaraglia, Lorena Meritano, Carla Quevedo, Gustavo Garzón y Flor Raggi. De México: Dolores Heredia, Damayanti Quintanar, Héctor Bonilla, Gabriela Roel, Leticia Huijara e Irán Castillo. De Venezuela: Rebeca Alemán, María Alejandra Martín, Iván Feo, Javier Vidal, Julie Restifo y Mariaca Semprún. De Chile: Paulina García, Benjamín Vicuña, Luis Gnecco y Francisco Reyes. De Brasil: Alicia Braga. De Cuba: Yoandra Suárez.

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